El presidente del Consejo Autonómico de Colegios de Médicos de Castilla y León, José Luis Díaz Villarig, reclamó ayer al consejero de Sanidad, Antonio Sáez Aguado, que la Junta entre a formar parte del Consejo de la Profesión, un órgano que «aglutine» a colegios, sindicatos y sociedades científicas y que se plantea como «la voz única del médico».
Díaz Villarig explicó que esta entidad, que «no sustituye a nada» y será «más que un foro», necesita de la «corresponsabilidad» de sus integrantes, entre ellas la de la administración pública, con el fin de «tomar las medidas necesarias para que el sistema sanitario perdure y los ciudadanos tengan la mejor sanidad posible».
De igual manera, el dirigente sanitario matizó que con esta propuesta los colegios de médicos no están «pidiendo un órgano consultivo» sino una entidad que «hable en el nombre de todas las organizaciones profesionales», lo cual sería, a su juicio, «muy positivo para el sistema sanitario y la propia Administración sanitara en un momento de emergencia».
Por su parte, Sáez Aguado apuntó que la Junta tendrá que «estudiar la propuesta, sus funciones y si es compatible con otros órganos de representación, como el sindical o el Consejo Regional de Salud». «La opinión y la participación de médicos y trabajadores de la sanidad nos interesan y mucho», añadió el consejero de Sanidad, para luego insistir en que desde su llegada a este departamento se ha «intentado tener relaciones lo más ágiles posibles y con los mayores acuerdos posibles con colegios, sindicatos y sociedades científicas».
Iniciativas
En la reunión, el Consejo Autonómico de Colegios de Médicos de Castilla y León presentó a la Consejería de Sanidad una batería de 19 propuestas para la mejora del funcionamiento de hospitales y atención primaria que, para Sáez Aguado, son «útiles como contribución para mantener el sistema sanitario», en el que «el papel de los médicos es vertebral».
Así, el consejero desgranó que se han «repasado» acuerdos en materia de prevención y atención frente a las agresiones, el Programa de atención al médico enfermo, con una «pequeña reducción» que el Consejo cree que la Junta no debería «haber hecho», la historia clínica electrónica, la receta electrónica o la «continuidad» entre la atención primaria y la especializada con «consultas telemáticas» entre unos y otros, que se pondrán en marcha pronto.
Más participación
Al margen de las propuestas concretas, Antonio Sáez Aguado declaró que «lo fundamental» para él es «abrir un tiempo de mayor participación de los profesionales» en las decisiones que el Ejecutivo autonómico tome «respecto a cómo gestionar la sanidad pública» en Castilla y León, con el objetivo de «mantenerla y preservarla como la quieren los profesionales y la Junta y tal y como la valoran y quieren los ciudadanos». «Lo que está ocurriendo en otras comunidades afortunadamente no pasa en ésta», añadió en referencia a Madrid.
A este respecto, Díaz Villarig apuntó que «mantener» el sistema sanitario de la autonomía es cosa de «todos» y abogó por «el diálogo y la colaboración» sin «renunciar a ninguno» de los derechos de los médicos. En un momento de «desmotivación» para estos profesionales, añadió, es necesario «intentar por todos los medios que tengan una seguridad en el futuro».
Para terminar, el presidente del Consejo Autonómico de Colegios de Médicos de Castilla y León destacó la importancia de que estos trabajadores de la sanidad participen en la «gestión clínica» y «gestionen, aconsejen y negocien con la propia administración», para lo que se ha creado un «grupo de trabajo» con el Sacyl.