La delegación en Segovia de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) ha celebrado a primera hora de esta tarde una asamblea en el salón de actos del Hospital General para dar a conocer la situación creada en la Comunidad Autónoma con las medidas que tienen por finalidad racionalizar recursos y que, entre otras, obligan a la ampliación a 37 horas de la jornada de todos los empleados públicos.
CESM se opone a la modificación del ‘Decreto de Jornada’ porque considera que tal y como está planteada repercute en la calidad sanitaria y repercutirá en la atención a los pacientes. Más de 130 médicos del Hospital General han participado con interés en la asamblea, lo que denota, a juicio de Enrique Guilabert, responsable del sindicato en la provincia, «la gran preocupación que hay sobre este tema entre el colectivo».
La asamblea ha contado con la participación del médico salmantino Tomás Toranzo, presidente del sector de Atención Especializada de CESM en Castilla y León, quien ha informado de la marcha de las negociaciones con Sacyl y otros representantes de la Consejería de Sanidad.
Toranzo ha explicado a EL ADELANTADO que el sindicato quiere agotar todas las vías de negociación pero que si no hay resultados, la negativa de la Junta supondrá la adopción de «medidas de presión de forma inmediata, incluyendo una huelga que preveo de larga duración».
Este profesional recordó que hace aproximadamente cuatro años los médicos de la Comunidad Autónoma ya protagonizaron movilizaciones similares en defensa de un sistema sanitario público de calidad, que obtuvieron una respuesta positiva de la Administración.
Para Toranzo hay otras alternativas para hacer frente a las dificultades financieras de la Junta de Castilla y León, como recortar recursos en otros ámbitos, desde los consejos de administración de empresas públicas a limitar el tamaño de departamentos que desde el traspaso de competencias han crecido de forma quizá desproporcionada, así como reducir el número de consejeros, asesores, etc.
El aumento de jornada «si no queda más remedio tendremos que aceptarlo», ha aclarado este representante sindical, «pero no a costa de una merma de las condiciones laborales, que conllevarían una merma de la calidad de las prestaciones».
