Alrededor de un centenar de ganaderos productores de leche protestaron ayer a las afueras de Segovia, en la carretera de Arévalo, por los bajos precios que perciben y por la ausencia de contratos con las industrias lácteas que les garantice la rentabilidad de la producción.
En Segovia, una de las cuatro provincias de la región donde se llevó a cabo la protesta, participaron representantes de varias organizaciones ganaderas. En una parcela agrícola próxima a la entrada del polígono industrial de Valverde del Majano derramaron 30.000 litros que debían ir a empresas lácteas. Cuatro tractores con grandes cisternas esparcieron la leche ante la mirada del resto de ganaderos y de efectivos policiales.
Además, los manifestantes interrumpieron parcialmente el tráfico de la carretera autonómica CL-605 (Segovia-Arévalo) por donde caminaron durante 500 metros con una pancarta con la frase ‘Esta crisis nos está arruinando, menos burocracia y más soluciones’.
Los ganaderos se quejan de que la actual situación está llevando a los ganaderos a sufrir pérdidas económicas y que se está prolongando durante “demasiados meses”. Según dijeron, los bajos precios “están colocando a las explotaciones de nuestra provincia al borde del precipicio, en situación de ruina total”.
Enrique Jiménez, presidente de Feplac Segovia, explicó: “La leche la estamos tirando todos los días porque nos pagan por debajo del precio de coste y perdemos dinero. Por eso hemos decidido hoy dejar de suministrar a las industrias”. Actualmente, se paga al ganadero 0,276 euros por litro, diez céntimos por debajo del precio de coste. En la manifestación participaron miembros de la Unión de Campesinos de Castilla y León (UCCL), Asaja, Urcacyl, Mesenor y Feplac.
Todas ellas han remitido sendas cartas a la ministra de Medio Ambiente y a la consejera de Agricultura “denunciando esta situación, y exigiendo de una vez por todas soluciones reales a esta crisis”. Recordaron también que España es deficitaria en este sector, con una producción de seis millones de toneladas y un consumo de nueve millones de toneladas. En este sentido pidieron a la Administración que vele por la viabilidad de los contratos entre ganaderos y empresas porque los actuales son, según dijo, con condiciones impuestas por las industrias. “Y si no lo aceptamos no nos recogen la leche”, añadió.