Los enfermos mentales de Castilla y León contarán antes de final de año con tres nuevas residencias que se abrirán en Ávila, Burgos y Soria con 40 plazas en cada una de ellas. Estos centros se sumarán a los ya existentes en Toro (Zamora) y León, con 82 plazas entre ambas.
Así lo anunció ayer la consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Milagros Marcos, durante la reunión del Real Patronato de la Discapacidad que se celebró y que contó con la presencia de la Reina Letizia, el ministro de Educación, José Ignacio Wert; la ministra de Sanidad, Ana Mato, y la de Fomento, Ana Pastor.
Estos nuevos centros se irán ocupando progresivamente hasta un máximo de 40 plazas y su apertura, según Marcos, supondrá la creación de entre 11 y 15 empleos de atención directa en cada una de ellas, a los que sumar el personal de servicios necesario para el correcto mantenimiento o la limpieza de las dependencias, y personal para garantizar la realización de talleres.
Estas residencias acogerán a personas de entre 16 y 65 años, residentes en Castilla y León, que tengan solicitada la situación de Dependencia, y que padezcan discapacidad mental grave, prolongada y estabilizada. Se les proporcionará una estancia indefinida, media o temporal, según sus necesidades, en módulos de entre seis y ocho personas.
En este sentido, la consejera destacó la importancia de este tipo de centros, que ofrecen atención profesional las 24 horas al día, los 365 días del año, para promover la autonomía de las personas con enfermedad mental.
25.200 personas
Gracias a ellos, la Junta de Castilla y León ofrecerá un nuevo servicio a este tipo de enfermos, un colectivo formado por más de 25.200 personas y que ya están siendo atendidos dentro de un modelo de coordinación sociosanitaria de atención pionero en España en el que se aúnan los servicios sociales y los sanitarios para garantizar una atención integral.
Esta atención se desarrolla en cada una de las provincias con equipos mixtos de coordinación, compuestos por profesionales de ambos sistemas que se encargan de realizar en un único proceso la valoración y la asignación de recursos, de elaborar el programa individualizado de atención de cada persona y de hacer un seguimiento de esa atención.
Además de estas residencias, Castilla y León dispone de una red de dispositivos con diferente intensidad de atención formada por 29 Equipos de Promoción de la
Autonomía Personal (EPAP) en los que trabajan 75 profesionales (psicólogos, trabajadores sociales, educadores social y terapeutas ocupacionales) cuyo objetivo es mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad o con dependencia que presentan importantes carencias en la atención de sus necesidades o su integración social, promoviendo su permanencia en su domicilio.
Durante el pasado año, estos equipos atendieron a 1.433 personas, de las que más del 40% (578 en total) fueron personas con discapacidad por enfermedad mental grave y prolongada. Junto a ellos se encuentran los 20 centros de día ocupacionales, que facilitan la reincorporación de estas personas a la vida social y laboral y que se encuentran en las nueve provincias y ofrecen 985 plazas en total.
Normativa
Por último, la región ofrece también en todas las provincias viviendas alternativas que dan respuesta de alojamiento a las personas con discapacidad por enfermedad mental que, por dificultades sociales, no pueden permanecer en su entorno familiar. Este recurso se ha incrementado de forma significativa en esta legislatura con 300 plazas en 62 centros.
Por último, Marcos valoró positivamente el anuncio de la ministra de Fomento, Ana Pastor, de la futura modificación de la Ley de Propiedad Horizontal en materia de accesibilidad, en la medida en que esto facilitará que las personas con discapacidad puedan seguir residiendo en sus propios domicilios.
