Más del 85 por ciento de los 215.000 autónomos de Castilla y León no tiene previsto contratar a nadie este año y el 55,15 por ciento entiende que la salida de la crisis no se producirá hasta dentro de tres o más ejercicios, lo que denota «un fuerte pesimismo sobre la situación actual». Así aparece reflejado en una encuesta de la Federación de Autónomos de Castilla y León (Feacyl), donde se constata que el 95,59 por ciento de los integrantes del colectivo asume que sigue en crisis. La encuesta, sobre 500 personas, precisa que más del 90 por ciento de los autónomos ha visto afectadas sus ventas negativa o muy negativamente, el 88,72, sus beneficios, y en el 73,44, el empleo.
Asimismo, en el análisis del impacto económico de la crisis sobre este colectivo, la encuesta refleja que el 85,18 por ciento ha visto afectadas sus inversiones, el 85,72 por ciento, ha rebajado las compras a proveedores, y el 82,57 por ciento, la adquisición de servicios externos. Además, un 57,14 por ciento de los autónomos indicó que ha sufrido problemas de financiación, un tercio morosidad pública y más de la mitad, privada, con una deuda mayoritariamente inferior a 60.000 euros.
«Todas las magnitudes han evolucionado peor respecto al año anterior, aunque son las inversiones, las ventas y los beneficios los que han sufrido un empeoramiento mayor respecto al año 2010», señala la encuesta de Feacyl. A pesar de estos datos, el presidente de Feacyl, Javier Cepedano, explicó que en materia de empleo, el escenario es «menos pesimista» que el año anterior, ya que un 28,57 por ciento de los encuestados indicó que se reducirá en el próximo año, frente al 46,35% de 2010. «Poco a poco podemos ir saliendo de la crisis», dijo.
Cepedano preciso que a nivel personal, casi el 50 por ciento de los autónomos «ha implicado su patrimonio» para costear su actividad; el 80 por ciento gasta menos; un 45,45 por ciento afirma que su vida familiar se ha resentido, y en el mismo porcentaje señalan que se relacionan menos con sus amigos. Asimismo, expresó la preocupación del colectivo por diversas actuaciones políticas y otros aspectos derivados del entorno económico y manifestó que el 66,67 por ciento entiende que la subida de los carburantes le afectará negativa o muy negativamente, el 47,41 por ciento teme el alza del IVA, el 39,1 por ciento, el aumento del cómputo de años para poder cobrar una pensión, y el 38,82 por ciento, el incremento de la edad de jubilación.
Javier Cepedano, que estuvo acompañado por el secretario general de Feacyl y de Cecale, Héctor García Arias, expuso una tabla reivindicativa de su organización dirigida a paliar la situación del colectivo. Así, remarcó que las propuestas para los autónomos, emanadas de los principales partidos que concurren a las elecciones del 20N son muy generales y reclamó actuaciones «concretas». García Arias apuntó que «la música con tono general suena bien, pero luego debemos bajar a medidas concretas. Hay que conoce la letra pequeña y hacia dónde quieren ir».
En este contexto, Feacyl reclama que los nuevos autónomos no estén sujetos a la hora de contratar, a un convenio colectivo durante un periodo determinado de años, «quedando sujeta la relación laboral a condiciones mínimas de contratación exclusivamente recogidas en el Estatuto de los trabajadores, así como a los pactos entre las partes». Cepedano quiso dejar claro en este sentido, que no pretenden «reducir las condiciones laborales de los trabajadores».
Feacyl también plantea que se cree una figura jurídica que permita limitar las responsabilidades patrimoniales de los autónomos. Al respecto, Cepedano indicó que sería como una sociedad mercantil, para que sólo responda de su actividad, ya que «ahora responde con todo su patrimonio».
Por último, desgranó algunas medidas fiscales que apoya su colectivo, como que se tribute exclusivamente por los servicios cobrados y que se eliminen los pagos a cuenta del IRPF. Asimismo, desde Feacyl pretenden que se reduzca el tipo marginal del IRPF, y que se establezcan bonificaciones en el Impuesto de Bienes Inmuebles e incentivos fiscales a la I+D+i desarrollada por autónomos.
