De la obra nueva poco o nada se puede esperar en años. Así de claro lo ve el presidente del Colegio de Arquitectos de Segovia, Juan Antonio Miranda, que apunta hacia la rehabilitación integral para mantener la actividad del sector de la construcción y, por ende, de estos profesionales.
Insistió Miranda en lo de “integral” para desechar lo que denominó “fachadismo”, recordando la intervención realizada hace años en la Plaza Mayor, en ocasiones en edificios deshabitados.
El Colegio de Arquitectos propone, por lo tanto, optimizar las inversiones que se realizan en este ámbito, ya que la rehabilitación es “el mejor camino para mejorar las ciudades, dice, así como de crear puestos de trabajo y mejorar el entramado de empresas del sector y de sus oficios. Miranda sostuvo que algunos de estos últimos, como los artesanos que se dedican al esgrafiado tradicional, están en auténtico peligro de desaparición.
Por ese motivo, este colegio propone medidas como la mejora del aislamiento del edificio —el presidente indicó que barrios como San José se construyeron sin aislantes en los edificios de viviendas—, accesibilidad a las residencias o espacios comunes, cumplimiento de condiciones de respeto estético, morfología, tipología, materiales, texturas y color, mayor eficiencia, etc. De esta manera en un plazo de cuatro a seis años puede rentabilizarse la inversión gracias al ahorro energético y los edificios incrementarán su valor.
Por otra parte, los arquitectos segovianos aportaron un listado de edificios públicos sin uso, al menos una decena en la capital, lo que a su juicio “causa preocupación” no solo entre los profesionales sino también en el resto de ciudadanos. En este sentido, piden que se estudien posibles usos alternativos para ellos y revisar los usos previstos en los distintos planes de cada municipio.
Por cierto, de otro edificio sin uso, el conocido popularmente como “la choricera”, antigua fábrica de ‘El Acueducto, —construida su parte más interesante en los años sesenta a partir de un proyecto de Curro de Inza— Miranda afirmó que no hay relación entre su posible declaración como Bien de Interés Cultural (BIC) y mantener el uso industrial en el futuro. De hecho el colegió ya pidió la declaración de BIC en el año 2010.
EDIFICIOS SIN USO:
Parque de bomberos.
Hospital Policlínico San Agustín.
Edificio del INSS (*).
Palacio de la reina Doña Juana.
Palacio de Mansilla.
Biblioteca Pública (*)
Teatro Cervantes.
Casa de la Tierra.
Palacio Episcopal.
Palacio de Justicia (*).
* Actualmente en uso pero pendiente de definir a corto o medio plazo.