Los alcaldes de Nieva, María Luisa Gorgojo, y Nava de la Asunción, Juan José Maroto, confían en que el pinar arrasado por un incendio el pasado jueves pueda ser reforestado. Después del susto y de las labores de control del fuego, llega la hora de hacer balance de los daños y estudiar la posible repoblación de las más de 400 hectáreas de pinar resinero y piñonero que ha sido pasto de las llamas, debido probablemente a una imprudencia. Aún es pronto para hacer un estudio definitivo de la zona, ya que el incendio todavía no ha sido declarado como extinguido. Hoy sábado aún permanecen en el lugar del incendio dos cuadrillas terrestres y dos autobombas de los servicios de Medio Ambiente. Y es que aún hay “zonas calientes” y tocones humeantes, que hay que controlar y tratar de apagar. Desde la Delegación Territorial de la Junta informaban que la extinción completa “va a llevar un tiempo”, entre 48 y 72 horas, como mínimo.
La localidad de Nieva ha sido la más afectada por el fuego, con más de 300 hectáreas de monte público y privado arrasadas. La alcaldesa María Luisa Gorgojo comenta el susto y la impotencia que sintieron sus vecinos el jueves, al ver cómo se quemaba su pinar. Sin embargo, mantiene la esperanza de que la zona pueda repoblarse, ya que, según las primeras valoraciones de los técnicos, de las que se ha hecho eco la regidora, “no está calcinado y hay bastantes zonas verdes, de hecho, se ven las copas de los árboles, por lo que solo se ha quemado el suelo”. La misma situación se produce en Nava de la Asunción, donde el fuego alcanzó unas 80 hectáreas de pino piñonero y resinero. El alcalde navero, Juan José Maroto, declara que los trabajadores de la resina ya habían empezado a poner los “potes”para recoger la miera, en el inicio de la campaña.