Los alcaldes de Lastras de Cuéllar, Andrés García, y Aguilafuente, Jesús Ballesteros, muestran su “cautela” tras el anuncio el pasado martes por parte del Ministerio de Medio Ambiente, de la licitación del anteproyecto del embalse de Lastras de Cuéllar en el río Cega, por un importe de 866.000 euros. Ambos, a cuyos municipios afectará la futura presa, con una capacidad prevista de 44 hectómetros cúbicos, no quieren adelantarse a estudiar los beneficios o inconveniente de una obra de la que aún no hay un proyecto definitivo. Jesús Ballesteros considera “prematuro” valorar el anuncio, aunque mirando por los intereses de sus vecinos, considera que, según lo poco que conocen de un proyecto del que se lleva hablando varios años, “dejaría a nuestros vecinos agua de mala calidad”, puesto que el futuro embalse anegaría los manantiales de los que se abastece Aguilafuente, junto a las localidades limítrofes de Fuentepelayo, Pinarnegrillo, Zarzuela del Pinar y Aldea Real. En la actualidad estos municipios, con una población de unos 4.000 habitantes, se suministran a través de manantiales, con un agua de gran calidad, según el regidor.
Por su parte, el alcalde de Lastras de Cuéllar, Andrés García, es también prudente, ya que como él mismo señalaba ayer, “no tengo conocimiento del proyecto definitivo, y este primer anteproyecto permitirá rematar los estudios que se están realizando para la futura infraestructura”. Por lo que ha podido percibir entre los vecinos de Lastras, “hay algunos que no les parece bien este embalse”, sobre todo entre los agricultores. “Yo digo que con pantano es mucho más que sin pantano, más beneficios para el turismo, los regadíos y otro tipo de aprovechamientos”, apunta. Hay que recordar que Lastras de Cuéllar ha estado prácticamente un año y medio abasteciéndose a base de agua embotellada, ya que los acuíferos de los que se suministra contenían parámetros elevados de arsénico. Las obras realizadas han permitido subsanar los problemas, y en la actualidad los vecinos se abastecen con normalidad.