Las irregulares perspectivas de cosecha centraron ayer, en la fiesta por excelencia de los agricultores, los comentarios entre los profesionales del campo.
El 15 de mayo suele marcar en para la provincia de Segovia, la referencia para poder hacer estimaciones de cosecha. El sentir general era que la falta de lluvias ha evitado un desarrollo óptimo de las espigas. En todo caso los últimos días se han caracterizado por el registro de tormentas, lo que en algunos casos ha resultado positivo por el agua caída, mientras para algunas parcelas han sido perjudiciales como ocurrió en puntos del centro y norte de la provincia, donde el viernes de la semana pasada llegó a caer pedrisco.
La zona más dañadas por la sequía han sido las más avanzadas, que se concentra en la comarca de Santa María la Real de Nieva. Las previsiones de las organizaciones agrarias sostienen que la nascencia ha sido muy mala.
En zonas del entorno de Cuéllar, las precipitaciones del mes de mayo no han llegado al litro por metro cuadrado. Y, según datos del Itacyl recogidos en sus estaciones pluviométricas, desde el 1 de noviembre hasta ayer, se han contabilizado 234 litros por metro cuadrado, cuando lo habitual es que lleguen o superen los 400 litros.
En el lado positivo se encuentra la ausencia de heladas en lo que va de primavera. Los datos registrados por la Junta confirman que las últimas heladas se produjeron en marzo, pero no bajaron de los 3,5 grados bajo cero.
Y serán determinantes los próximos días para los cultivos más tardíos, en el norte de la provincia. Tras la madrugada de ayer domingo, con bajas nocturnas, la próxima semana se prevé un descenso de las temperaturas mínimas que podrían hacer peligrar parte de la cosecha, según apuntan desde la Cámara Agraria Provincial.
En lo que respecta a las superficies sembradas de cereal, se mantienen casi invariables respecto a temporadas anteriores, según las cifras facilitadas por el Ministerio de Agricultura (MARM). Se incrementa ligeramente el trigo y en menor medida la cebada en detrimento de barbechos y otros cultivos residuales. En total, los técnicos del departamento estatal prevén que este año se recojan en la provincia 422.000 toneladas de cereal, de las que 260.300 corresponderán a cebada, y 163.000 a trigo. Otras 30.000 corresponderán a centeno, avena y otros productos menores.
También hay expectativas positivas por los productores en lo que respecta a precios. desde hace meses las cotizaciones del cereal se mantienen altas, lo que hace pensar que por su producción puedan cobrar cantidades superiores a las de las campañas pasadas. Según los datos que baraja la Asociación Nacional de Cerealistas, la producción a nivel mundial descenderá un 3,8 por ciento y se ha incrementado el consumo global. Además algunos países como Rusia mantiene cerrado su flujo exportador, lo que podría favorecer a los productores españoles. En este sentido probablemente se mantengan los valores que viene marcando la Lonja Agropecuaria durante estas semanas a pesar de que caigan al inicio de la cosecha. Actualmente el valor del cereal está muy próximo al que tuvo en 2007, en que se marcaron máximos históricos.
