Los precios de la tierra para usos agrarios experimentaron en 2012 un descenso medio del 3% según los datos contenidos de la encuesta del Ministerio. Dada la gran diversidad de tipos de tierra que existen en España, tanto en secanos como en regadíos y las condiciones específicas de cada una de las producciones, las cotizaciones van desde los casi 214.000 euros a los que se cotiza una hectárea de platanera en Canarias, a los 780 euros de un pastizal de secano en Aragón, por lo que hablar de precios medios solo tiene la importancia de reflejar una evolución de las cotizaciones totales.
Según los datos ofrecidos por la Administración, el precio medio de una hectárea de tierra para usos agrarios ascendió en 2012 a solamente 9.705 euros frente a los 10.003 del año anterior. Esa cifra es igual a la registrada en 2005. Los precios medios tuvieron su punto más alto en 2007 con 11.070 euros para iniciar desde esa fecha una línea de descenso que no ha cesado hasta la fecha.
El comportamiento ha estado ligado en buena medida, tanto a las posibilidades de ingresos derivadas de su cultivo en función de la evolución de los mercados, como por las sucesivas reformas de la PAC, especialmente desde los inicios de los años 90, cuando se inició el pago de muchas ayudas desacopladas de la producción. En la actualidad, con la nueva reforma, donde los pagos por derechos históricos se sustituyen por derechos asignados a la superficie, debería ser un dato positivo para la estabilidad en los precios de la tierra, si bien hay que señalar que esos derechos serán solo para 22,4 millones de hectáreas cuando son más las superficies que podrían o querrían aspirar a esos pagos.
Frente a ese precio medio de una hectárea de 9.705 euros, la variedad de cotizaciones según las clases de tierras o el tipo de aprovechamiento es un gran abanico. El común denominador es una ligera rebaja en casi todos los tipos con excepciones que se cuentan con los dedos de una mano y donde solamente destacan subidas ligeras para cultivos de invernaderos con un 9,2% de incremento del 3,8% en la hectárea de viñedo de transformación en regadío. Pero no se puede hablar de caída. Los costes medios en secano ascienden a 6.680 euros y a 17.430 si se trata de regadío. En la parte baja de los precios medios destacan los pastizales de secano con solo 2.616 euros, con un descenso del 7,8%, los 9.900 de un prado natural de secano y los 10.300 de un prado natural de regadío. En la parte alta se mantiene en cabeza la platanera con casi 214.000 euros, seguida de los 145.000 de una hectárea de invernaderos de regadío y ya, a gran distancia, todo el sector de los cítrico con medias de entre los 45.000 y los 55.000 euros al igual que la fresa. Se han situado igualmente en unos altos niveles de precios los nuevos cultivos del olivar para aceite con casi 40.000 euros, la uva de mesa en regadío con 42.000, y el viñedo para transformación en regadío con más de 20.000 euros hectárea.
Por comunidades autónomas, en la parte alta se halla Canarias con 59.000 euros por el efecto de las tierras de plataneras, seguida de los casi 23.000 euros de Valencia por el impacto de las tierras dedicadas a los cítricos y los 18.000 de media en Andalucía por los regadíos y los invernaderos. En la parte baja, por el impacto de las grandes superficies de secano de labor está Aragón con un coste medio de 3.900 euros, Extremadura con 4.018, Castilla y León con 4.944 y Castilla La Mancha con 5.884. Bajan len todas las regiones menos en el País Vasco, donde suben un 3,4%.
Entre el conjunto de las producciones más significativas por el volumen de superficies dedicadas a las mismas se puede destacar la evolución de las siguientes en las comunidades más significativas
Tierras de labor en secano. En 2012 el precio medio de una hectárea en España fue de 6.680 euros, lo que supone un descenso frente a los 6.752 de 2011. En Castilla y León tiene un muy ligero repunte al pasar de 4.953 a 5.071 euros. El mismo fenómeno se produjo en Castilla-La Mancha al pasar de 4.496 a 4.649. Se trata de incrementos discretos probablemente consecuencia del desarrollo de unas buenas cosechas por el comportamiento de la climatología y, a la vez, con unos precios muy elevados. En otras regiones con superficies significativas como Andalucía, los costes ya eran elevados y bajaron de 13.09 a 12.326 euros. No son representativos los más de 35.000 euros que vale una hectárea de labor de secano en Canarias o los más de 17.000 euros en Baleares.
Tierras de labor en regadío. En las superficies de regadío se produjo una evolución opuesta. A nivel nacional bajaron de 18.272 a 17.430. En las zonas más significativas se repitieron las caídas discretas. En Castilla y León la hectárea pasó de 10.740 a 10.548 euros; en Castilla La Mancha de 14.071 a 13.5712; en Aragón pasó de 10.865 a 10.065 y en Andalucía de 28.226 a 25.907, unos precios más elevados al tener una serie de producciones con unas ayudas muy elevadas como es el caso del algodón.
Viñedo para vino en secano. El precio medio de una hectárea pasó de 12.918 a 12.762 euros. En este tipo de superficies tiene poco sentido hablar de medias en cuanto en cada zona o denominación de origen es diferente. La tónica es de estabilidad con ligeros ajustes a la baja, pero sin que los mismos reflejen ningún tipo de crisis.
Finalmente, en el olivar de secano para su transformación, los precios siguen su caída al pasar de 19.829 a 18.870 euros, aunque con menos fuerza que en los años precedentes por la bonanza de los mercados del aceite. En Castilla-La Mancha se mantiene la tónica pasando de 10.280 a 9.234 frente los 11.500 euros de 2008.
