“Lo nuestro duró, lo que duran dos peces de hielo en un güisqui on the rocks, en vez de fingir, o estrellarme una copa de celos, le dio por reír. De pronto me vi, como un perro de nadie, ladrando, a las puertas del cielo…”
Lo nuestro durará algo más, tranquilo. Parece que fue ayer cuando nos pegábamos por conseguir la bici y seguir los ritmos de Juanjo y Pachi. Allí comenzamos a charlar y compartir retos. Uno de ellos te hizo pensar: “¿me estas vacilando? si este lo hace… yo también” y el día del reto decidiste comprobar tú mismo que no te vacilaba, allí estuviste con tu bici apoyando y acompañando hasta el punto de casi hacerme llorar. Gracias.
A partir de ahí se ha generado un monstruo, a pesar de las rodillas, pero demostrando que si lo intentas y eres constante lo puedes lograr. Ha tocado diferentes modalidades deportivas, mientras las lesiones se lo han permitido: futbol, futbol sala, atletismo y finalmente bici.
En sus patas cuenta con varios 10K, medias maratones, algún triatlón, la Behovia y su mayor logro: la Maratón de Sevilla (ole, ole y ole). En las dos ruedas: los Sexmos, la Nico, Madrid-Segovia, Madrid-Murcia, Camino de Santiago (con sus globeros), 10.000 del Soplao, Bajo Tiétar … y alguna más que se me pasa.
Estos logros son de un deportista aficionado, que se levanta todos los días para ir a su trabajo y luego saca tiempo, fuerza y ganas para lograr todo esto. Sé que hay muchos más en Segovia y por eso quiero felicitarles y mostrarles mi respeto desde estas líneas. En este caso, es mi amigo y quiero que sepa lo orgullosos que estamos por todo lo que hace, tanto dentro como fuera del deporte. ¡Que lo sepas, melón!
Agradecer a mi cómplice por su labor de investigación.
Semper Fidelis.
