El gobernador del Banco de España, Luis María Linde, avanzó ayer que los datos de los primeros meses del ejercicio apuntan a una moderación en la contracción del PIB que, «a finales de año o incluso a partir del tercer trimestre», podría dar paso a tasas positivas de crecimiento.
En su comparecencia en la Comisión de Economía del Congreso para presentar el informe anual de la institución, Linde aseguró que los meses transcurridos de 2013 parecen confirmar que «la peor fase de esta segunda recesión ha quedado atrás», toda vez que las mayores caídas del PIB se produjeron a finales del año pasado.
El economista destacó también que durante el pasado ejercicio se dieron pasos «significativos» para reducir el gasto público e indicó que el grueso del esfuerzo se ha llevado a cabo a través de la reducción del gasto, permitiendo recortar la necesidad de financiación del conjunto de las administraciones públicas al 7% del PIB, que se eleva al 10,6% cuando se incluyen las ayudas a los bancos.
Según el responsable del organismo emisor, la nueva senda de corrección del déficit que anunció el pasado mes la Comisión Europea y que para España supone cerrar este año con un saldo negativo del 6,5% y del 5,8% en 2014, permitirá suavizar «el impacto contractivo a corto plazo del ajuste fiscal sobre la actividad», al tiempo que destacó la importancia de la nueva Ley de Estabilidad Presupuestaria, que sitúa al país «probablemente a la cabeza de los Estados de la UE» en disponibilidad de datos sobre la actuación presupuestaria de las administraciones públicas.
Aparte de estas mejoras en cuanto a información, el gobernador resaltó también que la autoridad independiente de responsabilidad fiscal, cuya creación está prevista para finales de este año, completará este nuevo marco de gobernanza de las administraciones públicas.
Asimismo, subrayó que los avances en la corrección del desequilibrio exterior, y destacó el superávit de la balanza por cuenta corriente en la segunda mitad del pasado año -«algo que no había sucedido desde la puesta en marcha de la UEM»-, así como las previsiones de superávit para 2013, 2014 y los años sucesivos.
Este comportamiento, añadió el gobernador, refleja, además de la contracción de las importaciones, la recuperación de la competitividad perdida por la economía española durante la expansión que terminó en 2008. Así, indicó que a finales de 2012, ya se había corregido en dos terceras partes el diferencial acumulado desde el año 2000 entre los costes laborales unitarios de España y los del promedio del área del euro. Sin embargo, advirtió de que la recuperación no será posible si antes no se produce «una recuperación de los flujos de crédito» y destacó que la normalización no se producirá si no se completa el saneamiento del sistema bancario nacional, que tiene un coeficiente de solvencia del 11,6% hasta marzo, frente al mínimo exigido actualmente por el acuerdo de Basilea del 8%.
En el ámbito del mercado de trabajo, Linde aclaró que el Banco de España «nunca ha defendido la supresión del salario mínimo interprofesional», atribuyendo la confusión generada a cuando se hizo público el informe anual del supervisor a una redacción poco transparente del texto.
Por otra parte, las palabras del ministro de Economía, Luis de Guindos, coincidieron con las del gobernador del Banco de España en que «es perfectamente factible» que la economía nacional vuelva a crecer en el tercer trimestre del año tras estar «próxima a cero» entre abril y junio.
Fórmulas para reforzar las pensiones.- El gobernador del Banco de España, Luis María Linde, apostó ayer por «fórmulas complementarias» de capitalización, tanto públicas como privadas, adicionales a las pensiones públicas y que refuercen el ahorro durante la vida activa de los trabajadores. «Hay que acometer cuanto antes su estudio e implantación», subrayó.
Linde afirmó que estos sistemas complementarios, de los que existen ejemplos en diferentes países, pueden ser privados, pero también públicos. En todo caso, añadió que, dado el largo período de maduración de cualquier esfuerzo en esta naturaleza, debe estar en el interés de todos acometer cuanto antes su puesta en marcha.
El responsable del organismo emisor subrayó que es preciso mantener el «esfuerzo de actualización y reforma» en materia de pensiones, un sistema «contributivo y de reparto que necesariamente tendrá que seguir teniendo este carácter», con el fin de hacer frente a los «riesgos de insuficiencia que existen como consecuencia de la evolución demográfica».
