Objetivo, reducir el tiempo de espera para una operación quirúrgica a 70 días. Son los deberes que se ha autoimpuesto la Junta hasta final de año. El balance de 2012 no fue nada positivo, creciendo el doble que la media nacional (97 días por 100, cuando a finales de 2011, la ratio era 52/73). Y lo que es más preocupante, la demora ha ido más allá hasta situarse en los 110 días, según los últimos datos correspondientes al primer semestre de este ejercicio. Todos estos números han propiciado que el titular de Sanidad, Antonio Sáez, mostrara su compromiso a reducir esa espera y situarla en los 70 días. Para lograrlo, el Gobierno regional viene trabajando de lejos, ya que en abril se inició la progresiva contratación de 49 facultativos y otras 40 personas más en distintas categorías laborales.
«Lo importante, además, no es tanto la espera media o el número de pacientes en lista, si no que los casos de gravedad puedan ser atendidos con rapidez y eso ya lo estamos haciendo. La práctica totalidad de los procesos oncológicos graves se están interviniendo en un periodo no superior a 30 días», dijo. Por ello, explicó que en el futuro deberá hablarse «sobre todo» de cómo seguir atendiendo las situaciones de gravedad «aunque el deseo es de reducir las listas de forma global y atender también cuando antes casos como los de juanetes o hernias inguinales», arguyó.
Desde las medidas adoptadas el pasado mes de abril, recordó que el número de pacientes pendientes de atención médica quirúrgica bajó en 3.000 personas en el último trimestre y la demora media de las operaciones en un día. «Algo se está haciendo cuando se ha logrado una mayor actividad que derivará finalmente en una lista de espera razonable, viéndose reducida sustancialmente respecto a la situación actual», señaló.
No obstante, indicó que el actual proceso de aumento en la demora para operarse va a continuar estos meses de verano. «Históricamente se acumulan algunos miles de personas en los últimos años, pero espero que las cifras vayan siendo más razonables y vuelvan a las de hace 12 meses», opinó. Para ello recordó que en los hospitales se están llevando a cabo numerosas medidas internas de gestión y la contratación adicional de personas. «Esto conlleva un esfuerzo económico de 12 millones que ha dado ya sus frutos en el segundo trimestre de este año al bajar la cifra de personas pendientes de una intervención quirúrgica», sostuvo.
Respecto a la acusación de UGT de impulsar una «privatización encubierta», Sáez recordó que uno de los motivos de este incremento ha sido la eliminación de los conciertos con hospitales privados. «Qué paradoja», refirió, en el sentido de que desde la Junta se tomó una medida «para tratar de sacar un mejor rendimiento a lo público y hay quien dice que esto es un intento para privatizar la sanidad». Además aludió al acuerdo suscrito con colegios profesionales, sindicatos y más de 45 sociedades científicas médicas y de enfermería. «Se trata de un compromiso para mantener el modelo de sanidad pública y mejorarla», argumentó.
