Francisco Javier León de la Riva dejó ayer su puesto de primer edil en funciones de Valladolid y delegó en la que fuera primera teniente de alcalde durante el último mandato, Mercedes Cantalapiedra, quien se encargará de firmar los acuerdos que tome el Ayuntamiento hasta la celebración del Pleno de constitución de la nueva corporación del 13 de junio.
León de la Riva, que está inhabilitado para el ejercicio de cargo público tras su condena por delito de Desobediencia tras incumplir las obras de restitución de la legalidad de un edificio de la plaza de Zorrilla, consideró que ya no era concejal ni alcalde desde el pasado 24 de mayo, cuando se celebraron las Elecciones municipales.
De esta manera, quiso recalcar que no dejaba el Ayuntamiento, algo que no hará hasta el próximo 13 de junio, sino que dejaba de ejercer las funciones que tenía como primer edil provisional hasta que el próximo tomara el bastón de mando.
Así, explicó que dejó de ser alcalde “igual que los concejales dejaron de serlo” al finalizar el último de sus cinco mandatos y que hasta ahora desempeñaba funciones de las cuales deja de encargarse mediante el decreto que él mismo y el secretario general firmaron ayer. “No dejo de ser alcalde porque lo dejé ya”, mantuvo.
De esta manera, quedaría en la misma situación que un concejal en funciones y recalcó que “nadie” le fijó el “calendario”, sino que lo hizo una sentencia y él tomó “la decisión”. En este punto recordó que dijo que iba a dejar el cargo cuando le “diera la gana” y consideró que está haciendo “eso”.
De hecho, el exalcalde entiende que la situación del Ayuntamiento será la misma que cuando delegaba funciones en Cantalapiedra por las vacaciones de verano o un viaje de más de 48 horas, de modo que ya no podrá firmar decretos ni tomar decisiones. Sin embargo, aseveró que hasta el día 12 de junio continuará acudiendo a la Casa Consistorial pese a que formalmente no tiene funciones que desempeñar.
León de la Riva confirmó que no asistirá a la constitución de la nueva Corporación municipal ya que irá a la boda de una sobrina en Bilbao. “Si fuera para tomar posesión como alcalde puedo fastidiar una vez más a la familia, pero para ver un espectáculo que no sabemos como va a terminar, pues no”, apostilló.
Además, recordó que pedirá a la Universidad de Valladolid la reincorporación a su puesto de profesor titular de Ginecología y Obstetricia.
Por otra parte, el exalcalde desveló que solicitó permiso al PP para decidir sobre la posibilidad de que los 12 concejales electos dieran el apoyo al candidato de Toma la Palabra, Manuel Saravia, en la investidura. Así, apostilló que no sabe “cómo va a quedar el Ayuntamiento” y aseveró que en su opinión Saravia sería “mejor alcalde” que el socialista Óscar Puente, si bien “serán ellos quienes tendrán que pelear”.
De hecho, reconoció que incluso le transmitió esa posibilidad al aludido. Cabe recordar que también la pasada semana el portavoz de la Junta, José Antonio de Santiago-Juárez, apuntó que si él fuera concejal en Valladolid votaría a Manuel Saravia.
Por último, y tras manifestar que desea “lo mejor” al socialista Óscar Puente si es alcalde al igual que “a todos los vallisoletanos”, reconoció que le “da pena” dejar el Ayuntamiento por el futuro que puede tener ahora la ciudad. “No voy a decir que me voy a divertir porque voy a sufrir mucho viendo muchas cosas”, enfatizó.
