P. B./ segovia
Cuenta la leyenda que las zamarriegas, con valentía, engalanadas con sus mejores trajes y utilizando su simpatía contribuyeron a que los tercios segovianos reconquistaran el Alcázar en poder de los Sarracenos, poniéndolo a disposición del rey Alfonso VI. Y, aunque hay licencias cronológicas en la historia popular, desde 1227, como premio a la colaboración, las mujeres de Zamarramala tienen derecho a ostentar el mando durante todo un día al año. Las zamarriegas hacen uso de este derecho coincidiendo con la celebración de las fiestas en honor a Santa Águeda.
Dando cumplimiento a la tradición, la alcaldesa de Segovia, Clara Luquero, puso ayer el bastón de mando en las manos de Maite Cocero y Vanesa González, alcaldesas de Zamarramala de las fiestas de Santa Águeda de 2017. Clara Luquero ha destacado el papel emotivo, festivo y reivindicativo de una fiesta que vivirá su día grande el mismo 5 de febrero (festividad de Santa Agueda) con el nombramiento de las Aguederas Honorias, el pregón a cargo de la secretaria del Coro ‘Vetusta’ de Oviedo Teresa Sánchez Hernández, la declaración de Ome Bueno e Leal a la Federación Española de Fibrosis Quística y la entrega del premio Matahombres de Oro 2016 a la periodista Rosa María Calaf. Después de recibir el bastón, ataviadas con el traje de avisar (falda, jubón, mantón y toca),Maite Cocero y Vanesa González realizaron el habitual recorrido de visita a las autoridades segovianas, manteniendo breves reuniones con el delegado territorial de la Junta de Castilla y León, Javier López-Escobar, el presidente de la Diputación Provincial, Francisco Vázquez; y la subdelegada del Gobierno en la provincia, Pilar Sanz García.
