El 20 de noviembre de 2011, el resultado de las Elecciones Generales en Segovia decidió que los candidatos del PP Beatriz Escudero, Pedro Gómez de la Serna y el socialista Juan Luis Gordo representaran a la provincia en el Congreso de los Diputados. Después del preceptivo periodo de constitución de las Cortes Generales y la sesión de investidura del presidente del Gobierno, la actividad parlamentaria de la décima legislatura de la democracia comenzó esta semana con el primer pleno ordinario, al que no faltaron ninguno de los tres diputados segovianos, que ocuparon sus escaños en su debut como integrantes de la Cámara Baja.
Aunque nuevos en esta plaza, ninguno de los tres diputados por Segovia es ajeno a la actividad parlamentaria, ya que tanto Gordo como Escudero han pasado del Senado al Congreso y Gómez de la Serna ocupó responsabilidades de Gobierno en la etapa de José María Aznar que le mantuvieron muy ligado al trabajo en esta
cámara.
Durante el mes y medio previo a este primer pleno ordinario, el trabajo de los diputados ha sido «un sinvivir», en palabras de Pedro Gómez de la Serna, con notables diferencias entre el que desarrollan los diputados que apoyan al Gobierno y los que ejercen la oposición. Así, el diputado popular se mostró «impresionado» por la importancia que todos los diputados están dando a una legislatura «en la que España se juega no sólo la regeneración política, sino la recuperación económica y la estabilidad constitucional».
Fruto de esta importancia, Gómez de la Serna valora la «rapidez sin precedentes» con la que el nuevo Gobierno de Mariano Rajoy ha comparecido ante el Congreso para presentar las medidas a desarrollar en los próximos meses con el objetivo de combatir la crisis y crear empleo.
En esta valoración coincide también Beatriz Escudero, que señaló la importancia de comenzar el periodo de sesiones «con medidas muy importantes sobre las que ahora nos toca trabajar a todos”. «Tenemos un Gobierno muy valiente que ha tomado medidas arriesgadas -asegura la diputada segoviana- por lo que hay que trasladar a los ciudadanos la esperanza de que estamos trabajando en profundidad».
Por su parte, el socialista Juan Luis Gordo aseguró que estas primeras semanas le han servido para constatar la intensidad del trabajo en la Cámara Baja, donde los asuntos llegan «en primera instancia, lo que marca la diferencia tanto en el trabajo interior como de cara al exterior».
Tras el inicio de la actividad, la jornada diaria de un diputado es una vertiginosa sucesión de reuniones, entrevistas, preparación de intervenciones y preguntas y encuentros con colectivos, pero siempre con la mirada fija en Segovia como preocupación principal. Beatriz Escudero y Pedro Gómez de la Serna coinciden en señalar como lo más duro de este trabajo la sensación de «impotencia» que les embarga al no poder atender las demandas de los ciudadanos con la eficacia que éstos exigen a sus políticos.
«El famoso ‘que hay de lo mío’ ahora abunda más que nunca -explica Escudero- y diariamente recibimos decenas de mensajes de personas que nos trasladan su preocupación y sus problemas, y lo único que podemos hacer es exponer las medidas que ha tomado el Gobierno y comprometernos a sacarlas adelante».
De esta preocupación es consciente Gómez de la Serna, que pone como ejemplo una carta enviada por un matrimonio con los dos cónyuges en paro y sin prestaciones por desempleo «a la que yo no tengo una respuesta individual, porque lo que les hace falta es un empleo que yo no les puedo dar, pero si puedo trabajar para poner soluciones que lo hagan posible.
Desde la oposición, el trabajo se diversifica, y Juan Luis Gordo asegura que la principal dificultad es hacer «un esfuerzo de síntesis» para poder plantear iniciativas y proyectos para Segovia. El diputado socialista ha iniciado la legislatura con una batería de 40 preguntas sobre asuntos de Segovia, en un trabajo que no dudó en definir como «apasionante», y que considera gratificado cuando alguna de sus propuestas consigue ver la luz, con la «satisfacción del deber cumplido».
«Estar en la oposición supone tocar todos los temas, conocer los puntos álgidos y hacer un seguimiento al Gobierno sobre los asuntos que competen a Segovia -explica- lo que obliga a un intenso trabajo de preparación y documentación previa antes de poner negro sobre blanco cada una de las propuestas o defenderlas en pleno o comisión».
La vida parlamentaria se desarrolla no sólo en las sesiones de pleno o de las distintas comisiones parlamentarias, sino también en los famosos pasillos, en el que los diputados de todos los grupos intercambian impresiones y tratan de “persuadir” a sus compañeros para hacer posibles sus iniciativas. La mayoría del PP hace que este mercadeo pierda importancia en esta legislatura, pero ello obliará a la oposición a “agudizar el ingenio para conseguir el apoyo de otros grupos en algunos asuntos de manera queel PP tenga la sensación de que se queda solo”, explica Juan Luis Gordo.
Conscientes de que los próximos cuatro años serán «muy difíciles para todos», los tres diputados segovianos confían en que al final de la legislatura su trabajo sea recordado a través de proyectos concretos que permitan a los ciudadanos saber que este periodo «ha sido útil para Segovia».