Los responsables de Sanidad del Gobierno central y de 9 autonomías coincidieron ayer en que el actual sistema retributivo de los profesionales sanitarios «no es el más adecuado para este momento» y apostaron por introducir diversas variables, como su cualificación, su eficiencia y el lugar donde trabajan, para fijar su salario.
Así lo explicó el consejero de Castilla y León, Antonio María Sáez, en un receso de la reunión que mantuvieron en la sede de la Junta la ministra de Sanidad, Ana Mato, acompañada por varios altos cargos estatales, y los consejeros de Sanidad de Aragón, Cataluña, Extremadura, Galicia, La Rioja, la Comunidad de Madrid, Murcia y la Comunidad Valenciana, junto al propio Sáez.
El responsable de Sacyl recalcó que se trató de una «reunión deliberativa» en la que no se adoptó ninguna decisión, pero sí se pusieron en común diversas cuestiones sobre el papel que deben jugar los profesionales sanitarios, su sistema retributivo y su desarrollo profesional. Sáez indicó que tanto el Ministerio como los consejeros participantes se mostraron favorables a que médicos y enfermeros (DUE), en especial los del área clínica porque es donde se dirimen gran parte de los resultados, la calidad de la atención y el gasto, actúen «con más capacidad de organización de su trabajo, con más autonomía y, por tanto, con más responsabilidad». Por ello, hizo un llamamiento a «la responsabilidad y el compromiso» de estos profesionales, que indicó que «tendrán más autonomía y, en la medida que se pueda, incentivos».
En esta misma línea, los consejeros apostaron por ir avanzando con las sociedades científicas y las organizaciones sindicales en «nuevas líneas retributivas» porque Sáez señaló que creen que, «con carácter general, la sanidad pública española es demasiado homogénea» y a veces los responsables sanitarios no son «capaces de incentivar a los profesionales que trabajan más o con más calidad». Al respecto, apuntó que las retribuciones, sobre todo de los médicos, han mejorado en los últimos años pero muy vinculadas a la realización de más horas (guardias, peonadas, módulos, etc.) y que piensan que deberían estar relacionas con otras cuestiones.
Así, la mayoría de los responsables de Sanidad opinaron que las características actuales de la carrera profesional en España «no han servido» para lo que se quería porque es «demasiado homogénea y está muy vinculada a la antigüedad», y apostaron por que los trabajadores clínicos (médicos y enfermeras) sean «retribuidos por lo que son, por lo que hacen y por donde trabajan». En esta línea, Sáez indicó que habría que tener en cuenta su cualificación («un consejero apuntaba que se podría hacer un sistema acreditativo», explicó), además de lo que hacen, es decir, sus «resultados en términos de eficiencia», y en qué tipo de centros trabajan, en qué servicio, con qué horarios, etc.
El consejero de Castilla y León comentó que la idea es que en estas reuniones informales los responsables del Ministerio y de los distintos sistemas de salud autonómicos propongan diversas cuestiones que con el tiempo deriven en «documentos técnicos que luego se puedan aprobar en un Consejo Interterritorial para el conjunto del sistema nacional». Al respecto, reiteró que la Junta es «favorable a que haya un desarrollo homogéneo» de todas las comunidades en el ámbito sanitario y alabó que, «por primera vez en algunos años», el Ministerio también tenga esa «vocación de cohesionar el sistema».
Saéz explicó que este primer encuentro se centró en los profesionales y los recursos humanos porque España está «en un momento crucial por la crisis» y porque las distintas medidas adoptadas han incidido notablemente en su situación.
