Las pequeñas y medianas empresas españolas pagan por su financiación un 77% más que las alemanas y un 35% más que la media de la zona euro, según un artículo de Joaquín Maudos incluido en el último número de los Cuadernos de Información Económica, editados por la Fundación de Cajas de Ahorros (Funcas).
El artículo resalta que las empresas de los países que han sufrido la crisis de deuda soberana abonan un 85% más por su crédito que el resto. En el caso de España, Maudos señala que las pymes están desembolsando por préstamos inferiores a un millón de euros, 105 puntos básicos más que la media de la zona euro, «mientras que el resto de las compañías (por préstamos superiores a un millón de euros), desembolsan un sobrecoste de un 35%». «Este encarecimiento de los créditos ha impactado negativamente en la inversión lo que, unido a las políticas de austeridad, lastra las posibilidades de recuperación», advierte el autor del informe.
De esta forma, Maudos asegura que la «fragmentación» del mercado financiero continental está abriendo una «gran brecha» en los costes de financiación de las empresas de los países con dificultades respecto al resto de la eurozona, «lo que está provocando que la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE) no se transmita de manera correcta a la economía real de estos estados». Según Maudos, para recuperar su efectividad sería necesario acelerar la unión bancaria.
Otro artículo del magacín, firmado por Pilar L’Hotellerie-Fallois y Javier Vallés, señala que se está realizando «un análisis excesivamente optimista del potencial del sector exterior» en su papel a corto plazo para la recuperación de la economía. En la opinión de los expertos, la mejoría debe apoyarse también en la reactivación de la demanda interna.
Por su parte, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, pidió a las entidades financieras estar «a la altura de las circunstancias» para conceder crédito a aquellas personas que han hecho «bien las cosas, cumplen y tienen derecho» a financiar sus proyectos, después de un proceso de desendeudamiento.
El jefe del Ejecutivo abogó por agotar las líneas ICO disponibles e incluso ofreció extenderlas. «Espero que quienes tengan que dar préstamos estén a la altura de las circunstancias», sentenció. El líder popular insistió en que seguirá dando la batalla ante las instituciones europeas no solo para que faciliten la liquidez, sino también para que avancen en el cumplimiento de los grandes proyectos de integración económica y unidad bancaria a los que se comprometieron los 27 hace un año. Además, señaló que la reforma financiera está «en marcha y camina en buena dirección», si bien reconoció que la evolución del crédito en el país es «todavía muy insatisfactoria» y que «crecer lleva tiempo», pero manifestó que ya se está en el «buen camino», como demuestran la mejora del sector exterior o el «mejor comportamiento» de los precios.
