Las pensiones contributivas se incrementarán el 0,25 por ciento en 2014, el mínimo previsto en la propuesta de reforma que el Gobierno presentó a los agentes sociales y en el Pacto de Toledo y que debería estar aprobada antes de fin de año, según figura en el proyecto de la ley de Presupuestos Generales del Estado para el próximo año que presentó ayer el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, en el Congreso de los Diputados.
Con esta revalorización, y teniendo en cuenta también la previsión de incremento del número de pensionistas y la variación de la pensión media, el Ejecutivo prevé un gasto en prestaciones de 127.483,8 millones de euros, un 4,9 por ciento más que en 2013.
Montoro precisó en rueda de prensa que esta subida podría cambiar durante la tramitación parlamentaria de las cuentas del Estado en función de cómo quede finalmente el factor de sostenibilidad, que se tramitará en paralelo a las cuentas. En cualquier caso, Montoro recordó que la inflación prevista para noviembre y diciembre estará en el entorno del 0,7 por ciento, por lo que, a su juicio, «el debate sobre las décimas de incremento pierde mucho valor» con respecto a años anteriores, cuando el IPC rondaba el dos por ciento.
El titular de Hacienda quiso dejar muy claro desde el principio que los presupuestos para 2014 son los de la «recuperación económica» y permitirán crear empleo, además de ser rigurosos, comprometidos con el déficit público y tener un marcado carácter social. Y, todo ello, sin subir los impuestos; más bien al contrario, se comenzará con una rebaja selectiva de los mismos, como es el caso de los emprendedores. Así pues, a pesar de seguir inmersos en un contexto de ajustes presupuestarios, atender las políticas de pensiones, fomento del empleo y prestaciones por desempleo siguen siendo la prioridad fundamental del Gobierno, que ha fijado como esenciales las partidas destinadas a Educación, Sanidad, Investigación, Desarrollo e Innovación y Seguridad Ciudadana.
Para Montoro, todo ello ha sido posible gracias a la austeridad que han demostrado todas las administraciones públicas y a la contención de gasto, que ha permitido una previsión de crecimiento económico del 0,7%, inferior a las predicciones de algunas instituciones financieras que apuntan a un mayor incremento de la economía española el próximo año.
Ajuste estructural. Además, aseguró que la recuperación está siendo posible porque España está devolviendo su deuda sin tener que pedir más recursos a los mercados y al hecho de que la balanza de cuenta corriente haya sido positiva en el segundo trimestre de este año. «En el 2012, se hizo un esfuerzo de ajuste estructural histórico, el mayor del mundo, solo comparable con el de Grecia, un país intervenido», afirmó.
El ministro de Hacienda insistió en que también en que se ha mejorado la capitalización de las empresas privadas, como lo demuestran día a día los mercados y, por primera vez en la historia, el IPC estará por debajo del uno por ciento a finales de este año.
Los presupuestos de 2014 permitirán también reducir el déficit público al 3,7 por ciento del PIB en 2014 y el de la Seguridad Social al 1,1 por ciento del PIB y mantendrán la senda contractiva del consumo de las administraciones públicas, además de prever un ascenso de los ingresos tributarios de un 2,4% respecto del Avance de Liquidación del 2013, debido fundamentalmente a la mejora de la situación económica, que permitirá un incremento de las bases imponibles.
Por otro lado, el gasto del conjunto de los ministerios disminuirá el 4,7%, mientras que se prevé un incremento de las dotaciones a la política de educación en un 10,6%. La financiación de las Administraciones territoriales asciende a 99.001 millones de euros, un 1,6% menos que el pasado año.
