La senadora, Juana Borrego, lleva décadas abanderando la causa de las mujeres rurales para hacer visible el trabajo que en el hogar, en el campo y en los distintos ámbitos sociales y económicos de los pueblos vienen desempeñando sin apenas reconocimiento. La fundadora y presidenta de la Federación Nacional de la Mujer Rural (Femur) asegura en esta entrevista que las mujeres rurales no quieren quedarse relegadas a las tareas del hogar y buscan su futuro en el mercado laboral. Con el fin de ayudar a dar este salto y hacer valer el trabajo que miles mujeres realizan en cooperativas y talleres de artesanía, el próximo viernes se inaugurará en Segovia la decimocuarta edición de la feria Pronatura con la participación de 136 expositoras procedentes de varios países.
La Feria de la Mujer Rural Pronatura alcanza la decimocuarta edición. ¿Cuál ha sido la evolución de esta actividad que cada año congrega a miles de personas?.
La Feria Internacional de la Mujer Rural “Pronatura” se pone en marcha un año más para acoger a las mujeres rurales representantes de España, Europa, Ásia, Iberoamérica y África que vienen a ofrecer un amplio y variado abanico de productos naturales y artesanales típicos de cada país, que elaboran con sus propias manos. La feria organizada por la Federación de la Mujer Rural tiene la finalidad de promocionar estos productos ayudando a la diversificación económica de las zonas rurales, que constituye un elemento esencial para conseguir el desarrollo de los pueblos porque necesitan un motor de cambio y realizar actividades que puedan generar empleo.
¿Ha ido cambiando el objetivo de la muestra en los últimos años?
Desde que en el año 1998, Femur organizó la primera feria Pronatura, entonces pionera en esta clase de actividades, el avance ha sido notorio pero el objetivo general ha sido el mismo: Unir esfuerzos para promocionar los productos que elaboran y realizan con sus propias manos, que sirven para formar un amplio y variado abanico de gustos y tradiciones dando parte de su identidad, su arte y su cultura.
¿Para el visitante qué atractivos tiene este evento?
Hay muchas novedades en los expositores, desde cruces y medallas medievales, pintura de vestidos y blusas en seda, lámparas de mesa y de pie, chales, cuadros, trajes regionales y sobre todo el pulpo que es la seña de identidad de Galicia en esta feria.
La Feria Internacional de la Mujer Rural tiene ya 14 años de historia y ha estado siempre en constante crecimiento. Hasta la fecha, no ha dejado de batir sus propios récords, año tras año: récord de expositoras, récord de visitantes y récord de ventas. Se ha convertido en un referente nacional e internacional, pudiendo presumir de haber expuesto más de 100 oficios artesanos tradicionales y más de 500 productos de alimentación diferentes.
Este año contamos con 1.900 productos. Participan 136 expositoras repartidas en 68 stands en aproximadamente 480 metros cuadrados.
¿Cómo está la Federación de la Mujer Rural en cuanto a integrantes, propuestas y retos?
La Federación de la Mujer Rural se forma como una ong independiente en 1.991 ante la necesidad de romper el aislamiento y el silencio que sufrían las mujeres rurales. Femur, en sus actividades, pone el acento en la plena integración social de la mujer rural: educación, formación profesional, empleo, el autoempleo, acceso al poder y a la toma de decisiones.
Las mujeres rurales de Femur, estamos participando activamente en la planificación que lleva a la diversificación económica de los territorios rurales. Si bien es cierto que se han alcanzado muchos logros, aún hay mucho por hacer. Femur trabaja para conseguir que las mujeres rurales alcancen un puesto en todos los ámbitos de nuestra sociedad.
¿La mujer que vive en el medio rural ha salido del anonimato y ha logrado ganar relevancia social?
Los cambios que se han venido produciendo en el espacio rural durante las últimas décadas han hecho que las mujeres tengan más tiempo libre para que puedan ocuparlo en otro tipo de actividades, una de ellas ha sido la creación de asociaciones locales, provinciales, nacionales o internacionales, aunque todas ellas con un mismo objetivo: lograr la igualdad de las mujeres en el medio rural. Han logrado ganar relevancia social las que se han preocupado de realizar cursos de formación, se han integrado en el mundo laboral, o se acercan a la información por medio de las asociaciones, pero aún no ha ganado visibilidad el trabajo diario que realizan en el campo y no lo hará hasta que la Ley de Titularidad Compartida no se apruebe y se dé a conocer.
