La actividad es frenética en el Rastrillo de la Asociación contra el Cáncer (AECC) de Segovia, instalado en la Casa del Sello de Paños, sede de la Cámara de Comercio. Pocos minutos después de abrir sus puertas a las once de la mañana el público comienza su itinerario por los diez expositores donde se venden, a módicos precios, los productos donados por empresas, instituciones y particulares para recaudar fondos destinados a la investigación médica. “Así estamos, sin parar todo el día hasta que cerramos” dice con tono de satisfacción Concepción Díez Garcillán.
Para explicar la actividad que en una sola jornada se desarrolla en el rastrillo, la delegada en Segovia de la AECC indica que el pasado viernes “servimos más de cien comidas en nuestro acogedor restaurante, y vendimos 1.300 entradas, que cuestan un euro y nos ayudan a contabilizar a las personas que vienen al rastrillo; la tómbola no dejó de entregar regalos y las voluntarias que atienden los puestos no tuvieron un minuto de descanso”. Para Concepción Díez este mercado de navidad es una gran demostración de solidaridad de los segovianos que se ve reforzada estos días por los turistas que se suman a la iniciativa, consiguiendo entre todos que las fuerzas se multipliquen en la batalla que libra la sociedad frente al cáncer.
Hasta poco después de la hora de la comida se mantendrán hoy abierto el rastrillo que cuenta con un bar-cafetería-restaurante, una librería, una tómbola con 2.000 regalos, talleres y puestos de venta de objetos de regalo, plantas y alimentos.
