Un 57% de los accidentes mortales registrados en Castilla y León durante el año pasado tuvieron como causa una distracción. Así lo aseguró ayer el delegado del Gobierno en Castilla y León, Juan Carlos Suárez-Quiñones, quien hizo un llamamiento a los conductores a “interiorizar” el mensaje de que la gente muere en las carreteras, fundamentalmente convencionales, por las distracciones y la somnolencia.
Suárez-Quiñones expresó así la “preocupación” de la Delegación y la Dirección General de Tráfico (DGT) sobre este problema, motivo por el que se pondrá en marcha una campaña especial de concienciación entre los conductores los días 20, 21 y 22 de junio que fue presentada ayer.
En esta presentación, Suárez Quiñones advirtió del incremento “importante” de las consecuencias “mortales” de las distracciones en las carreteras convencionales y señaló que esta causa provocó la muerte de 68 personas y heridas de diversa consideración en otras 23 durante el 2014, año en el que fallecieron al volante 115 ciudadanos.
Por eso, el delegado del Gobierno consideró “muy relevante” el número de accidentes por distracciones o somnolencia, pero además incidió en que el 75% de estos siniestros se produjeron en carreteras convencionales (nacionales, autonómicas o provinciales) y no en autovías o autopistas.
Así, se decidió poner en marcha esta campaña debido a que la tendencia continúa este año. En concreto, hasta el 16 de junio se produjeron 43 accidentes mortales con 54 muertos (14 más que el año pasado por estas fechas), de los que el 39,5% tuvieron como causas la distracción o la somnolencia. En ellos fallecieron 20 personas y hubo 13 heridos.
“Es una causa verdaderamente importante de los siniestros mortales”, señaló el delegado del Gobierno, quien además insistió en que también este año el 75% de estos accidentes fueron en vías convencionales. Esto es lo que ha hecho “reaccionar” para llamar la atención a los conductores para que tengan en cuenta que “la gente está muriendo en la carretera por distracciones”, pero además éste no es un factor “fácilmente controlable” y cree que hay que incidir en ello tanto entre los conductores como entre sus familiares y amigos.
En concreto, recordó a los conductores que no pueden utilizar dispositivos como el móvil o los navegadores y se dirigió a familiares y amigos para que se eviten llamadas durante los momentos en los que se sabe que una persona va conduciendo. Además, recordó que cuestiones como utilizar la radio, las conversaciones en las que se mira a los interlocutores o un control inadecuado de los niños pueden provocar también accidentes.
En concreto, el riesgo de accidente en caso de uso del móvil se multiplica por cuatro, mientras que el uso del manos libres aumenta 1,5 veces las posibilidades de sufrir un accidente.
