El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, elogió ayer el esfuerzo realizado por las comunidades para recortar su déficit, que entre enero y septiembre alcanzó el 1,14 por ciento del PIB en términos homogéneos (11.978 millones de euros) frente al 2,20 registrado hace un año. Si se tienen en cuenta los anticipos del Gobierno para dotar de liquidez a los Ejecutivos autonómicos, los números rojos descienden hasta el 0,93 por ciento (9.790 millones). Sin embargo, el popular reconoció que con esos datos no puede asegurarse que las regiones vayan a cumplir el objetivo, fijado en el 1,5 por ciento.
«Esto no es la puerta para relajarse, es la muestra de que se puede alcanzar la meta. Nuestra responsabilidad es insistir en que el cumplimiento del 1,5 por ciento es fundamental para salir de esta crisis», recalcó.
Por ello, Montoro aseveró que el Gobierno sigue sin tener en mente nuevas medidas de control de la deuda para este año, pero reclamará por carta, «uno por uno», a todos los territorios que lleven a cabo los ajustes comprometidos en sus planes económico-financieros. «Tienen la obligación de cumplir el programa», añadió.
De momento, hasta cinco comunidades -Cataluña, Andalucía, Murcia, Extremadura y Navarra- ya superaron en septiembre el límite del 1,5 por ciento en términos homogéneos. Sin embargo, el caso de la Comunidad Foral, que registró una deuda del 2,04 hasta el tercer trimestre, no puede compararse con el resto, ya que se rige por un calendario de devoluciones distinto a las demás.
No obstante, resulta improbable que otros territorios como Castilla-La Mancha, que actualmente se encuentra por debajo del 1,5, cumpla el objetivo si se tiene en cuenta que en 2011 registró un déficit del 7,3 y que el último trimestre del año suele ser el cuando las Administraciones generan un mayor volumen de deuda.
Mientras, el País Vasco es el único territorio que logró cerrar septiembre con superávit, en términos homogéneos (descontando los anticipos a cuenta). En términos de Contabilidad Nacional, Asturias también se uniría a la lista de regiones que finalizaron el tercer trimestre con más ingresos que gastos en sus cuentas.
Sin embargo, Montoro recordó que el riesgo de incumplimiento del objetivo de deuda a final de año «no es coincidente» con la posición que ocupa ahora cada comunidad autónoma. El ministro insistió en que «alguna con situación aparentemente más cómoda también está en riesgo». Por ello, el envío de cartas por parte del Ejecutivo Central ha sido generalizado a todos los territorios.
Además, el titular de Hacienda recalcó que cuando se conozcan los datos definitivos de ejecución presupuestaria a final de 2012 será el momento de valorar quien no ha cumplido y, si es preciso, aplicar las sanciones que se establecen en la Ley de Estabilidad Presupuestaria.
Por otro lado, el dirigente popular subrayó que el Gabinete de Mariano Rajoy no tiene en mente adoptar nuevas medidas de ajuste antes de que acabe el año ya que en los Presupuestos de 2012 «ya se hizo suficiente acopio de reformar». «Ahora es el tiempo en que entran en vigor», explicó.
Montoro recordó que desde la Unión Europea se espera que el déficit español cierre el año cerca del siete por ciento, una cifra con la que el Gobierno «no está satisfecho», ya que, aunque «se podría sobrepasar», habría que tener en cuenta «el esfuerzo realizado para reducir la deuda estructural». Por eso, apuntó que la «intención» del Gobierno es cumplir el objetivo para 2012, pero hizo hincapié en que «lo importante no es el guarismo mágico del 6,3 por ciento».
