Las agresiones a profesionales sanitarios de Castilla y León han motivado ya 114 sentencias condenatorias desde 2006, de las que 18 se refieren a delitos y cuatro a lesiones. A esta cifra se suman los 24 expediente administrativos iniciados, de los que siete han supuesto multas de 300 euros para los usuarios. Así lo expuso el consejero de Sanidad, Antonio Sáez Aguado, al finalizar la reunión del Observatorio de Agresiones al personal de Sacyl.
En ese sentido, los juzgados de la Comunidad han emitido 15 sentencias por delitos de atentado, derivada de considerar las acciones violentas en los centros asistenciales -ya sean físicas, verbales o psicológicas- como un delito de atentado a funcionario público previsto en el Código Penal. Además, Sanidad está tramitando tres expedientes administrativos por agresiones, que podrían derivar también en sanciones económicas, según Sáez Aguado.
Asimismo, el consejero, que preside el Observatorio, expuso que entre enero y septiembre de este año se han producido 254 incidentes, lo que supone un 4,5% menos que los 266 registrados en el mismo periodo de 2011. Por tanto, remarcó que se ha producido una «ligera reducción», así como en el número de agresiones. La cifra más elevada -132 incidentes- se produjeron en los hospitales, frente a los 133 del año pasado, mientras que 118 tuvieron relación con el personal de Atención Primaria (127 en 2011).
También, se registró un descenso en el relativo a personal de Emergencias Sanitarias (de cuatro incidencias en 2011 a tres en 2012). Como novedad, entre enero y septiembre no se produjo ninguna agresión en las gerencias de área (dos el año pasado) mientras que se registró un incidente en los servicios centrales de la Gerencia Regional de Salud.
En cuanto a los trabajadores, los profesionales agredidos fueron 302, un 6,5% menos que los 323 del pasado año. De ellos, 162 lo fueron en Atención Especializada -172 en 2011-, 134 en Primaria -143-, cinco en Emergencias -igual que el año pasado- y uno en la Gerencia Regional de Salud. Saéz Aguado indicó que 106 afectaron a médicos; 103, a enfermeras; 42, a técnicos auxiliares, y 17, a celadores. Por sexos, las mujeres fueron las víctimas en 247 y los hombres, de 55.
De los 254 incidentes, el 66% fueron de carácter verbal (con un descenso del 6% sobre el año pasado); el 20%, psicológicas, con una disminución del 3%-, y otro 14 por ciento, físicas (17). De éstas últimas, entre enero y septiembre se contabilizaron 58, frente a las 70 del año anterior, lo que supone un descenso del 17%.
Así, 52 de las agresiones físicas registradas tuvieron lugar en los hospitales (nueve menos que el año pasado), cinco en los centros de salud (frente a 13) y una en los equipos de Emergencias Sanitarias (ninguna el año pasado).
El vicepresidente del Colegio de Médicos de Ávila y coordinador de agresiones en el Consejo, Manuel Muñoz, advirtió de que los profesionales temen que la crisis incremente los incidentes debido a la tensión existente en la sociedad. Además, explicó que esta violencia complica la relación entre el paciente y el facultativo, lo que consideró un «acto importante» para abordar cualquier patología.
