Cualquier administración municipal tiene entre sus objetivos y obligaciones el atender las necesidades de sus ciudadanos. Una gran parte del presupuesto se dedica al mantenimiento y adecentamiento de los viales e instalaciones que le pertenecen, así como a la creación de nuevas construcciones.
Recientemente, el Ayuntamiento de Segovia hizo un sondeo entre las asociaciones vecinales para que propusieran proyectos a realizar en sus barrios. De entre estas propuestas se determinó la rehabilitación de un espacio degradado como la zona de El Tejerín.
Un aparcamiento y una pista polideportiva son las primeras obras que aquí se acometen. Inicialmente, se estima que es una buena decisión. Pero viendo el uso habitual que se suele hacer de este tipo de espacios deportivos en otros lugares de la capital, parece que el coste de la instalación va a resultar poco rentable socialmente.
La construcción es muy importante, pero la labor del Ayuntamiento debe ir más allá. Por sí misma la pista no implica que se vaya a usar, más allá de que algunos jóvenes lo hagan de manera espontánea. Quizás si hubiera algún responsable o técnico deportivo que dinamizara las actividades provocaría que su uso se hiciera más atractivo para todos los grupos de edad. Organizar campeonatos, hacer fiestas deportivas o simplemente coordinar los turnos de participación facilitaría que un mayor número de personas realizara actividad física. De este modo, el ocio y la socialización se unirían para conseguir una ciudadanía más sana mediante la práctica deportiva. Cualquier cosa antes de encontrarnos vacío este recinto deportivo o mal utilizado.
