Segovia se situó el año pasado en el grupo de cabeza de las provincias de Castilla y León que más multas sumaron por tener caducada la ITV (inspección técnica de vehículos), con más de 5.500 y acercándose al 12% del total registradas en la Comunidad Autónoma en 2022.
Por provincias, León ocupó la primera posición con 8.325 multas el pasado año, por delante de Valladolid, con 7.724, Burgos, con 7.142, y Segovia, donde se tramitaron 5.588 sanciones. En el extremo opuesto se encuentran Soria, con 2.464, seguida de Palencia (3.644), Ávila (3.938), Salamanca (4.657) y Zamora (4.807).
Las 48.289 sanciones por no tener la inspección técnica al día en el conjuntos de Castilla y León suponen un 82,6 por ciento más que en 2015, cuando se registraron 26.443 multas. Esta subida ha sido mayor que la del conjunto de España, donde se contabilizaron 618.375 multas por este motivo, un 56 por ciento más que en 2015 cuando se impusieron 396.666.
Se trata de un aumento que preocupa al sector de la ITV, que lleva meses advirtiendo sobre el riesgo que representa para la seguridad vial el aumento en el absentismo en la inspección técnica de vehículos, que este año ha llegado casi al 40 por ciento, según ha recogido la agencia Ical.
No tener la inspección técnica del vehículo al día puede ser causante de siniestros viales, con fallecidos y heridos de gravedad. Además, está calificado como una infracción grave o muy grave por la normativa aplicable en materia de tráfico; un incumplimiento que puede conllevar una sanción económica de 200 o 500 euros, dependiendo del caso.
Tener la ITV caducada, es decir, tanto circular con el vehículo como tenerlo estacionado en el garaje o en la calle sin haber realizado la inspección técnica en la fecha en la que le correspondía, acarrea una sanción económica de 200 euros y la obligación inmediata de realizar la ITV.
Circular con la ITV desfavorable, es decir, seguir circulando con el vehículo pese a que se le detectaron defectos graves que sólo le permitirían desplazarse hasta el lugar de reparación implica una multa de 200 euros. En este supuesto, el titular del vehículo está obligado a reparar los defectos graves y volver a la estación de ITV, en un plazo máximo de dos meses, para comprobar la subsanación de dichos defectos.
Circular con una ITV negativa, es decir, seguir circulando con el vehículo al cual se le han detectado defectos muy graves acarrea una sanción de 500 euros.
