La Subdelegación del Gobierno en Segovia ha informado al Ministerio de Fomento sobre el suceso que el pasado viernes se registró en la N-603, en la travesía de Revenga, donde dos adolescentes de 14 años resultaron heridas al sufrir un atropello. El suceso se produjo en un paso de peatones por donde cruzaban las menores, según ha relatado el alcalde pedáneo, José Luis Cañas Badiola, y vecinos de Revenga que reclaman más medidas de seguridad para los caminantes.
La subdelegada del Gobierno en Segovia Pilar Sanz asegura que el “paso está bien señalizado” y cuenta con indicadores luminosos que advierten previamente a los conductores que circulan a más velocidad de lo permitido en la travesía, “aunque siempre hay gente imprudente”. “No digo que sea suficiente o que no se pueda mejorar, —señaló ayer Pilar Sanz — pero mantengo que hay buena señalización y hasta el momento no tengo constancia de que haya habido otros incidentes similares”.
La representante del Gobierno central en Segovia lamentó el suceso que vivió un grupo de adolescentes y que llevó a dos a hospitales de Segovia y de Valladolid. Una de las niñas accidentadas ya ha recibido el alta y está en casa curándose pero la otra sigue ingresada en Valladolid, donde tendrá que ser operada porque tiene varias fracturas además de múltiples golpes, según explicó el sábado Esperanza Rodríguez, portavoz vecinal de Revenga.
La subdelegada ha mostrado su disponibilidad a recibir a los vecinos que reclaman medidas urgentes e inmediatas para salvaguardar a los peatones de los peligros de la carretera, pero advierte que “las soluciones, si hay que ponerlas, no las tengo yo”.