Pese a su mejor adaptación a las circunstancias de otro campo pequeño donde implantar el toque era una odisea, la Gimnástica Segoviana volvió a traer la mochila vacía en su cuarta derrota seguida a domicilio. Santi Sedano cambió el esquema para fortalecer al equipo en labores defensivas y hacerlo más incisivo con balón, renunciado a implantar el juego que tan efectivo resulta sobre el tapete de La Albuera. Las sensaciones fueron buenas; el ritmo, fluido, pero sus pupilos volvieron a sucumbir en la finalización y en la marca balón parado. Pese a su importante historial de bajas, el Almazán, que ya supera a los azulgrana en la clasificación y en la diferencia particular de goles, se llevó al gato al agua aprovechando la debilidad gimnástica en dos saques de esquina.
Los azulgrana dominaron un primer tiempo en el que apenas permitieron acercamientos, pero indultaron al rival cuando tuvieron ocasión. En un acercamiento muy claro, Dani Arribas cruzó demasiado su volea tras un buen balón servido por Dani Calleja. Los visitantes abandonaron su apuesta pausada y laboriosa y se adaptaron al juego dinámico que mandaba las circunstancias, cogiendo caídas a las bandas y buscando envíos a los espacios.
Todo pudo ser diferente si el línea no hubiera levantado la bandera cuando Rubén encaraba en solitario al meta rival. El balón acabó en la red, pero el colegiado hizo sonar su silbato por otros motivos. “Desde mi posición creo que Rubén entraba bien desde atrás y no es fuera de juego”, señaló Sedano a la conclusión del choque. El técnico tuvo que lamentar un sinfín de ocasiones marradas: una internada de Dani Lázaro ya sin portero, un testarazo franco de Ivi desde el punto de penalti que no cogió portería, un buen latigazo de Quique o una llegada estéril de Manu tras centro de Dani Arribas.
Castigados por su desacierto, los visitantes se vieron por detrás a la hora de juego tras un remate demasiado cómodo de Lobera tras un córner colocado al segundo palo. Pese al fallo defensivo en la marca, los de Sedano se rehicieron mentalmente y continuaron con su plan, inclinándose con más esfuerzo que acierto sobre la meta local. No llegó el empate y el cuadro soriano sentenció la contienda, de nuevo a balón parado. Roberto remachó cerca de la línea de gol una jugada embarullada que partió de córner servido en corto.
“Estoy bastante dolido y enfadado con la derrota, pero hemos puesto argumentos para conseguir la victoria. No hemos sido capaces, pero tenemos que aprender de las actuaciones que se han dado para que no vuelva a pasar”, valoró el técnico de una Segoviana que podría caer hasta el séptimo puesto. “Soy optimista, quedan partidos y con este nivel de juego podemos sumar muchos puntos”.