Podía llegar, y llegó. La derrota de la Segoviana en Zamora, más de siete meses después de la que se produjo en la primera jornada de Liga en el campo del Astorga, vino a poner fin a una estratosférica marca de treinta encuentros consecutivos sin conocer la derrota, pero no ha tenido más consecuencias, ni siquiera en una clasificación que sigue comandando el conjunto azulgrana con mano de hierro.
Los empates de Atlético Astorga y Unionistas frente a Tordesillas y Bupolsa respectivamente han dejado la clasificación prácticamente como estaba en lo que a la diferencia con el liderato se refiere. El conjunto maragato se coloca ahora a once puntos de los azulgranas, mientras que el charro está a trece, cuando restan 18 puntos por jugarse. Tanto es así que la próxima jornada, en la que la Segoviana vuelve al campo de La Albuera para enfrentarse al Atlético Tordesillas, el conjunto de Abraham García podría dejar sentenciado su título, si bien no de manera matemática, sí virtualmente.
Lo cierto es que el empate frente a La Bañeza, y la derrota en Zamora, han propiciado que la Segoviana haya sumado solo un punto de los últimos seis, en la que se ha convertido en su peor racha de la temporada. Todo un dato que viene a reflejar el excelente trabajo que está llevando a cabo el equipo de la mano de un Abraham García que se mostró “orgulloso de lo que ha conseguido este grupo de jugadores con su trabajo”.
El objetivo continúa siendo el mismo, llegar en el mejor momento posible a la fase de ascenso. Salvo cataclismo, la Segoviana se proclamará campeona de Liga durante el mes de abril, y las derrotas en La Eragudina y el Ruta de la Plata no será más que resultados normales dentro de la temporada, frente a dos rivales que, en principio, estaban llamados a discutirle el título de Liga al conjunto gimnástico. Como señala el técnico de la Segoviana, “lo mejor está por venir”.
