Los españoles que visitan otras naciones tienen que pagar por cualquier asistencia sanitaria, o bien, lo costea la Seguridad Social nacional. Es por este motivo que el director general de la Cartera Básica de Servicios del Sistema Nacional de Salud y Farmacia, Agustín Rivero, confirmó ayer que los sin papeles crónicos serán atendidos, pero se pasará la factura a sus Estados de origen. «Se les enviará por los servicios que se le ha prestado aquí», aseguró. El facultativo indicó que esta situación es la que afrontan los nacionales en la situación contraria. Así, Rivero reiteró que existen «bastantes» convenios de colaboración bilateral con otros territorios.
Sin embargo, señaló que será el médico quién decidirá si es urgente, «y si hay que tratar a ese paciente». Según su criterio, «no puede ser otra persona» la que tome esta decisión, porque solo él sabe si acarrea riesgo vital no someterse a un tratamiento. Y es que si no se abordan las medidas necesarias, se puede adquirir una patología «mucho más compleja de la que tiene en ese momento», manifestó. No obstante, Rivero pone de relieve que «posteriormente se tendrá que ver quién es el que financia esa asistencia que se ha dado. Hay que ver cómo se va a realizar el pago de esos métodos», concluyó.
Por su parte, el secretario general de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (Semfyc), Salvador Tranche, calificó de «excelente» la iniciativa adoptada por el Ministerio.
El directivo felicitó esta «fantástica» solución para poder seguir prestando asistencia sanitaria a este colectivo. «Nuestro objetivo es seguir manteniendo la relación. Si esto se consigue a base de que ellos regularicen su situación y se les facture a su país me parece que la medida es bienvenida. Por tanto, si Sanidad finalmente consigue solucionar los procedimientos administrativos será excelente», argumentó.
Después de cumplirse un mes en el que Semfyc pidió a los médicos de familia recurrir a la objeción de conciencia para poder atender a los sin papeles, un total de 1.035 profesionales se han acogido a este derecho. Tranche confesó que esta propuesta ha sido bien acogida entre los sanitarios, por lo que calificó de «fenomenal» que en tan solo 30 días se hayan sumado más de 1.000 facultativos. «Es poco tiempo, pero parece que la respuesta es buena, teniendo en cuenta que mucha gente está a favor, pero que le cuesta manifestar públicamente su objeción», comentó.
