La congregación de Hermanos Franciscanos de Cruz Blanca de Segovia celebra hoy el 30 aniversario de la apertura de la Casa Familiar «Nuestra Señora de la Encarnación», que desde 1982 acoge a personas discapacitadas físicas y psíquicas con escasos recursos.
En una carta remitida a los medios de comunicación por el superior de la Residencia, Mario Suárez Rodríguez, el religioso asegura que desde la apertura de la Casa Familiar, la finalidad ha sido siempre «la atención asistencial y promocional de personas con capacidades limitadas; una enfermedad que sigue siendo un estigma en la sociedad en la que vivimos.»
«Durante el largo camino que han significado estos años, se han atendido a muchas personas: algunas de ellas, sin recursos económicos; otras, con infinidad de problemas asociados, otras, sin una familia que los pueda apoyar … Por eso, desde nuestra Casa Familiar, se quiere brindar la oportunidad de promover actividades encaminadas a lograr el objetivo del disfrute pleno e igual de los derechos humanos y la participación en la sociedad de las personas con discapacidad», asegura el superior de la residencia.
Por otra parte, señala que el trabajo de comunidades reducidas de Hermanos y un número no muy elevado de asistidos, «hace posible que en nuestro centro se viva un ambiente de familia, donde las vivencias en el día a día son muy cercanas e intensas», y agradece el trabajo de los centenares de voluntarios y colaboradores a los que califica como «gente que cree que esta sociedad puede ser algo diferente».
El superior de la Cruz Blanca pide a los segovianos «vuestra ayuda para realizar un proyecto, mi sueño: que el mundo sea la gran masa de FRATERNIDAD en la que todos los hombres se sienten juntos y se regalen sus colores. Un mundo lleno de sonrisas, de manos tendidas, de pies ligeros, de besos pronto y abrazos fuertes».
“Para mi proyecto necesito urgentemente amigos, apóstoles, padres, hijos, educadores, hermanos, voluntarios, … Necesitamos gente que, como nosotros, quiera trabajar por aquellos que nadie quiere, quiera construir una familia en la que todos tengan un lugar especial, en la que todos tengan una sonrisa que agradecer”, concluye el escrito.
