La Reina Sofía se desplazó ayer hasta la capital burgalesa para inaugurar formalmente el auditorio y palacio de congresos Fórum Evolución, tercera y última pieza del Complejo de la Evolución Humana. Ataviada con un traje de chaqueta y falda color frambuesa, su majestad aterrizó en el aeropuerto de Villafría poco antes de las 18 horas e inició un recorrido en automóvil por el Bulevar del Ferrocarril, hasta llegar al Monasterio de las Huelgas Reales.
En su recorrido, acompañada durante su visita por la ministra de Sanidad, Ana Mato, y el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, así como el alcalde de Burgos, Javier Lacalle, doña Sofía declaró que la ciudad estaba «muy bonita», a tenor de las obras realizadas en los últimos años.
Durante su visita a las Huelgas Reales, la Reina pudo conocer los últimos trabajos llevados a cabo en este monasterio cisterciense y que han consistido en la supresión de barreras para mejorar la accesibilidad del mismo. Asimismo, tuvo la oportunidad de saludar a la comunidad religiosa, acompañada por el arzobispo de la diócesis de Burgos, Francisco Gil Hellín.
Cientos de personas se concentraron desde las cinco de la tarde en las inmediaciones del Paseo de la Sierra de Atapuerca para poder ver de cerca a la monarca. No fue hasta las 19 horas cuando, ante una gran ovación, hizo acto de presencia ante las puertas del Fórum Evolución. Allí fue recibida por el presidente de la Comunidad; la presidenta de las Cortes de Castilla y León, Josefina Cirac; la consejera de Cultura, Alicia García y el subdelegado del Gobierno, José María Arribas.
Asimismo, y bajo el son de la dulzaina, la Reina fue recibida con honores burgaleses al ser agasajada con el ‘Salto del Tetín’, una antigua tradición con la que los danzantes de la capital recibían a reyes y altas autoridades a comienzos del siglo XIX. Cabe destacar que Alfonso XIII fue el último monarca en ser recibido de tal forma en Burgos.
Ya en el interior, doña Sofía realizó una visita a las instalaciones y descubrió la placa conmemorativa. Poco después, y ante los aplausos de los 1.500 invitados al acto pasó a la sala sinfónica, pieza central del auditorio, donde asistió a un concierto inaugural, dirigido por el prestigioso músico burgalés Rafael Frühbeck.
Obsequio
El Ayuntamiento de Burgos obsequió a la monarca con un fascímil de ‘Las Leyes de Burgos’, cuyo original se encuentra en el Archivo de Simancas, Valladolid. Con la de ayer, es la tercera vez que doña Sofía acuda al Complejo de la Evolución Humana para inaugurar alguna de sus piezas, ya que en 2009 hizo lo propio en el centro de investigación (Cenieh) y en 2010 en el Museo de la Evolución Humana. El acto concluyó con la interpretación del himno a Burgos.
Por último, la Orquesta Sinfónica de Castilla y León, acompañados por el coro de la Federación Coral Burgalesa con la colaboración del Orfeón Pamplonés interpretaron bajo la batuta del Rafael Frühbeck de Burgos la Novena Sinfonía en re menor, op. 125 de L. van Beethoven, pieza declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
