La Reina Letizia ensalzó ayer la labor “inabarcable” de la Cruz Roja y la Media Luna en su labor por “aliviar” el sufrimiento, su solidaridad, compromiso y su “defensa por la dignidad” de las personas, trabajo que definió como “imprescindible” y una exigencia tanto de la sociedad como del país.
Asimismo, valoró a todos los integrantes de esta organización “viva y fuerte, que ni juzga ni se queda paralizada”, sino que “se hace cargo y ayuda” a todos aquellos que lo necesitan. “Vuestro trabajo es socorrer en la forma más amplia y extensa de esta palabra”, reflexionó.
Su Majestad presidió ayer en Valladolid el acto central de la conmemoración del Día Mundial de esta ONG desde donde agradeció ese “esfuerzo organizado universal”. Y así, con el objetivo de mejorar la situación, “por ayudar a ciegas mirando a los ojos”, la Reina Letizia incidió en la labor y compromiso que mantiene la entidad, junto con el resto de los premiados, los cuales “comparten sus valores”. Por ello, felicitó a los 14 galardonados por su quehacer solidario.
El acto, en el que estuvo presente el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, arrancó con el saludo de Germán Delibes, hijo del escritor, quien lo inauguró con un elogio al valor de esta ONG con más de siglo y medio de vida, “imprescindible, reconocida e internacional”, fundada por Dunant, premio Nobel de la Paz en 1901, constituida oficialmente en 1864 y presente en 189 naciones.
Sin embargo, Delibes reivindicó que “no sólo hay desastres” en forma de guerra o de tipo natural, sino que existen otros como la inmigración, la hambruna o los desahucios, problemas que no son ajenos a la sociedad, aunque ésta “no los siente”.
Al hilo de esta labor social, recordó la obra de su padre, el cual “sentía debilidad por los humillados y los perdidos del mundo”, muchos de ellos con “importantes” roles en su obra.