La recaudación de los tributos gestionados por la Junta de Castilla y León alcanzó los 592,9 millones de euros al cierre de 2015, lo que ha supuesto un repunte del 11,28 por ciento con respecto al ejercicio anterior, el mayor avance interanual registrado en los últimos ocho años. Según informaron fuentes del Gobierno regional es “particularmente significativo” el incremento de los ingresos derivado de los impuestos sobre Transmisiones Patrimoniales (ITP) y Actos Jurídicos Documentados (AJD) lo que evidencia una “cierta reactivación del sector de la construcción”.
Además, el número de contribuyentes que se han aplicado beneficios fiscales ha superado los 67.000 y el ahorro ha ascendido a 228,1 millones de euros, un 16,4 por ciento más que hace un año. En concepto de tributos cedidos se incluyen las tributaciones por herencias, compraventa de vivienda usada y escrituras notariales, que han aportado 499,5 millones a las arcas autonómicas en 2015, un 11,89 por ciento más que en 2014. Al grupo de impuestos propios pertenecen dos de carácter medioambiental, que generaron unos ingresos de 66,8 millones, lo que representa un crecimiento del 4,85 por ciento.
El impuesto que “mejor comportamiento” ha experimentado ha sido el de Transmisiones Patrimoniales, que ha reportado 187,37 millones de euros a la hacienda de la Comunidad. Esta cifra es un 27,04 por ciento superior a la contabilizada hace un año sin que en este tiempo se haya producido ninguna modificación de tipos. Por todo ello, la Junta concluyó que esta mejoría es un “síntoma más de la recuperación que empieza a vislumbrarse en el sector de la construcción”. Para reafirmar este argumento recordó también que más de la mitad de la recaudación del ITP está “directamente vinculada a la compraventa de vivienda de segunda mano”.
En concreto, el número de autoliquidaciones presentadas expresamente por este tipo de operaciones se elevó un 10 por ciento el año pasado con respecto a 2014, mientras que su importe lo ha hecho en un 9 por ciento. La evolución de estas cifras discurre en paralelo a las que presenta AJD, que aportó 76,7 millones, un 12,29 por ciento más. Buena parte de la tributación de este impuesto recae en los promotores inmobiliarios por la enajenación de terrenos, la concertación de préstamos hipotecarios para la edificación o las declaraciones de obra nueva. Este incremento relativo en la recaudación por ITP y AJD, superior a los dos dígitos, es “coherente con el balance positivo que para la actividad de la construcción dibujan otros indicadores anuales” en Castilla y León.
Es el caso del repunte del 30,4 por ciento en la venta de viviendas usadas; el alza del 2,6 por ciento en los precios o los aumentos del 4,9 por ciento en el número de hipotecas constituidas y del 1,2 por ciento en el importe medio formalizado.
No obstante, cabe precisar que una parte de los 264,1 millones de recaudación conjunta de ITP y AJD corresponde a un ingreso excepcional de 27,9 millones, que es la cantidad abonada por las operadoras de telefonía móvil a la Junta como consecuencia de la concesión de licencias de uso del espectro radioeléctrico. Aún descontado este efecto, la aportación de ambos impuestos a las arcas autonómicas hubiera sido un 9,5 por ciento superior a la del ejercicio anterior.
En números absolutos, el segundo tributo en importancia fue el de Sucesiones y Donaciones (SyD), que agregó 171,6 millones, un 3,39 por ciento más. Sólo la Tasa sobre el Juego aportó menos fondos que el año anterior, 63,7 millones, lo que se traduce en una merma del 1,28 por ciento. Por su parte, los tributos propios generaron un 4,8 por ciento más de ingresos, hasta alcanzar los 66,8 millones en este sentido.
Más moderada porcentualmente, del 3,9 por ciento, fue la del Impuesto sobre la Afección Medioambiental causada por «determinados aprovechamientos del agua embalsada», por los parques eólicos y por las instalaciones de transporte de energía eléctrica de alta tensión (IAM), según las últimas informaciones a los medios.
