La decisión de pedir o no la renovación de la licencia de operación de la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos) aún está sin tomar y saldrá de la reunión del Consejo de Administración de su titular, Nuclenor, compuesto al 50% por Iberdrola y Endesa.
La solicitud estará «condicionada a lo que Nuclenor decida», según informó el portavoz de la planta atómica, Elías Fernández. Por ello, en la central nuclear se está «a la espera» de que se reúna el Consejo de Administración, una cita que podría tener lugar en junio, cuando está prevista la reunión ordinaria, aunque «la fecha aún no está cerrada».
La central ha vuelto al centro de todos los debates después de que el pasado lunes el presidente de Endesa, Borja Prado, anunciara la intención de la empresa de solicitar la renovación de la licencia. Esta decisión estará condicionada a la postura de Nuclenor, del Consejo de Seguridad Nuclear, del Gobierno central y también a una serie de trabajos pendientes y necesarios.
Por su parte, el portavoz del Gobierno vasco, Josu Erkoreka, aseguró que el Ejecutivo autónomo se encuentra «absolutamente en contra» de una posible continuidad de la actividad de esta central nuclear de Garoña, tanto «por razones de seguridad» como de «obsolescencia».
En el otro extremo se situó el consejero de Economía y Empleo de Castilla y León, Tomás Villanueva, quien agradeció a Endesa la petición de reapertura y recordó que la postura de la Junta «ha sido clara» en defensa del mantenimiento de su labor siempre que la seguridad esté garantizada por el Consejo de Seguridad Nuclear.
De este modo, insistió en que es al Consejo de Administración de Nuclenor al que le corresponde realizar la solicitud de continuidad. «Si no lo solicita no nos queda otra que agradecer la petición a Endesa», finalizó.