Analizar el papel de la pintura al aire libre como motor de la renovación plástica del siglo XIX es el objetivo principal de la exposición Impresionismo y aire libre. De Corot a Van Gogh, que el Museo Thyssen inaugurará el próximo 5 de febrero. La muestra reunirá alrededor de 100 obras en un arco cronológico que va desde 1780 hasta 1900, aproximadamente; desde los iniciadores del paisaje al aire libre, como Pierre-Henri de Valenciennes y Thomas Jones, a artistas como Turner, Constable, Corot, Rousseau, Courbet, Daubigny y los grandes maestros del impresionismo, hasta llegar al cambio de siglo con Van Gogh o Cézanne, entre otros muchos nombres imprescindibles.
Su comisario es Juan Ángel López, conservador de la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza en la pinacoteca madrileña. Más adelante, el centro de arte albergará una muestra centrada en el Hiperrealismo, y que según indica, Guillermo Solana, conservador jefe, tendrá un «gran éxito de público». La exhibición gira en torno a la colección del que fue el verdadero creador de la corriente hiperrealista, Louis Meisel, galerista de New York.
A finales de los años 60 surge en Estados Unidos esta corriente pictórica dedicada a la representación realista de escenas y objetos del día a día de la vida americana. Estos artistas parten siempre de la fotografía como documentación para su pintura.
La muestra plantea por primera vez una genealogía del hiperrealismo, que empieza con los grandes maestros americanos de la primera generación, como Richard Estes, John Baeder, Robert Bechtle, Tom Blackwell, Chuck Close, Robert Cottingham. A continuación, se mostrará la continuidad de la técnica en Europa y en artistas de generaciones posteriores. «Es una colección de los clásicos norteamericanos más algunos de los herederos europeos. Yo creo que el hiperrealismo es algo que siempre demanda el público», subraya Guillermo Solana.
Muchas de las piezas pertenecen a Louis K. Meisel, cuya galería se convirtió en el punto de encuentro de la corriente. Meisel promocionó la corriente dentro y fuera de EEUU desde sus inicios apoyando y descubriendo a nuevos artistas hiperrealistas.
Una RETROSPECTIVA
A continuación, el Museo Thyssen presentará por primera vez en España una retrospectiva de toda la obra de Pissarro, desde sus primeras pinturas en las Islas Vírgenes, donde nació en 1830, hasta los últimos paisajes realizados en París, antes de morir, en los primeros años del siglo XX. Esta exposición, que tiene previsto inaugurarse el 11 de junio de 2013, pretende ser, según explica el director un «homenaje» al artista, «ahora que se ha normalizado la situación del cuadro reclamado». El pasado mes de mayo, el Juzgado del Distrito Central de California desestimó íntegramente la demanda interpuesta en el año 2005 por la familia Cassirer contra el Estado español y la Fundación Colección Thyssen-Bornemisza, en reclamación de la propiedad del cuadro de Camille Pissarro Rue Saint-Honoré por la tarde. Efecto de lluvia, que fue supuestamente expoliado durante la Segunda Guerra mundial.
La denuncia fue presentada por el fotógrafo Claude Cassirer, quien en 2000 descubrió que el cuadro se encontraba en la pinacoteca madrileña. Cassirer recurrió a los tribunales. «Tenemos varios Pissarros, pero hay uno famoso, que es el que ha sido objeto de un pleito y reclamado por un coleccionista norteamericano, pero la Fundación y el Estado español han ganado el pleito», explicaba Solana. Para el director del Thyssen, Pissarro fue el «gran impresionista eclipsado por Monet» y se merece una retrospectiva de su obra.
