El CD La Granja puso ayer la primera piedra en el campo de El Hospital para cimentar su retorno a Tercera División. Con la batalla legal pendiente contra la decisión de la Federación de Castilla y León de Fútbol en el ‘caso Salmantino’ de ascender al Villamuriel en lugar de indultar el descenso granjeño, el club pone la mirada en lo deportivo. Paco Maroto empezó a trabajar sobre el césped en la tarde de ayer con 19 jugadores a su disposición, incluidos tres patrimonios del club como Mario, Pluma y Chiqui. “Cuando me llamó La Granja para capitanear este proyecto de ascender a Tercera no lo dudé. Es un equipo que ya había querido entrenar en el pasado. Para mí, es un honor estar aquí y el único objetivo que existe es volver a Tercera División”, concluyó el técnico.
Maroto recalcó que “quedan algunas incorporaciones por hacer” y, aunque destacó el centro del campo y la ofensiva como áreas a mejorar, aseguró que su cuerpo técnico está valorando jugadores en todas las líneas en busca de mejorar el equipo en cualquier resquicio. “Estoy contento de cómo se están desarrollando las cosas. Tras el descenso de categoría siempre es normal que haya decepción, pero ya tenemos a la mayor parte de veteranos que queríamos que siguieran”. El técnico situó el número de sesiones de entrenamiento como un factor diferencial en la Regional de Aficionados. “Entrenaremos más que muchos equipos, puesto que algunos ni entrenan”.
La Regional tendrá este año un nivel destacable, con el descenso del Real Ávila y Villa de Simancas, habituales como el Unami y cualquier invitado inesperado por el ascenso. “Es una categoría difícil. El Ávila siempre es el Ávila, y al ascender solo un equipo de manera directa, sabemos lo que tenemos entre manos, y por eso tenemos jugadores contrastados en Tercera División”, recalcó Maroto, que se declaró “moderadamente optimista” sobre la continuidad de Víctor Pérez, que valora en su viaje de novios una oferta de la Gimnástica Segoviana. “No tenemos claro lo que va a hacer. Siempre está bien que te llamen, pero confiamos en que siga”.
El presidente del club, Pablo Alejandro, agradeció la continuidad de los veteranos y hablo de “ilusión” y que “hay que subir a Tercera”, en una categoría tan costosa en lo económico como poco agradecida en los desplazamientos. “La plantilla va a variar sustancialmente, habrá varios retoques”, recalcó ante el grupo de jugadores que escuchaba sus palabras en el campo, con el respeto de su temprana edad. “Otras veces hemos descendido y nos hemos sabido levantar. Mario, Chique y Diego tienen que animar a los jóvenes y vamos a intentar hacer un equipo fuerte. Estamos hablando cosas con el cuerpo técnico, pero vosotros a trabajar, que es a lo que venimos”.
El mandatario pidió responsabilidad al alcalde del Real Sitio de San Ildefonso, José Luis Vázquez, y la concejala de Deportes del municipio, Rocío García, asistentes al acto, para cuidar el estado del césped. “Ya sabemos cuál debe ser el estado del campo, como quiere el mister y la plantilla, para que no esté desgraciadamente como el año pasado por falta de interés o por falta de dinero. Este año tenemos un compromiso para que esté bien”.
Vázquez, el primero en dirigirse a la plantilla, aseguró estar “muy contento” con el club y “con que Paco sea el entrenador, va a contar con gente que lleva al CD La Granja en sus venas”. Aconsejó a los futbolistas: “Trabajáis como profesionales en el fútbol pero ninguno sois profesionales del fútbol”. El alcalde recalcó la trayectoria del club: “El club tiene 102 años, es el más antiguo de la provincia”. Los granjeños se medirán la semana que viene a la Cebrereña y al Adarve madrileño en sus primeras pruebas.