Después del susto del pasado jueves donde la línea roja que traspasaba España hacía prever que el país corría un serio riesgo de ser intervenido, las aguas se calmaron ayer gracias a otra intervención del BCE, a quien el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, pidió ayuda para reducir la presión de los mercados.
No obstante, y como era de esperar, muy poco tiempo necesitó la Comisión Europea para contestar a la llamada del líder socialista. La CE le respondió ayer asegurándole que todas las instituciones comunitarias están «ayudando activamente» a España ante la crisis de la deuda y subrayó que «lo más importante» es que el país «se ayude así mismo».
Así se pronunció el portavoz económico del Ejecutivo comunitario, Amadeu Altafaj, que recalcó que el llamamiento que Bruselas hizo a Madrid es «válido para cualquier miembro de la zona euro y, en particular, para aquellos que están sometidos a más presión» de los mercados.
Altafaj insistió en que «el BCE desempeña un papel fundamental en la gestión de esta crisis y en apoyo a la sanciones bajo presión de los mercados».
De hecho, la institución intervino de nuevo ayer para comprar títulos españoles e italianos que ayudaron a que se redujera la rentabilidad del bono nacional y por tanto, que se estrechara la diferencia con el alemán, la denominada prima de riesgo, que a primera hora de la mañana superó por primera vez los 500 puntos.
Por otro lado, la vicepresidenta económica del Gobierno, Elena Salgado, aseguró que las tensiones en los mercados de deuda, que dispararon el pasado jueves la prima de riesgo de España por encima de los 499 puntos básicos, están teniendo un impacto «marginal» sobre la capacidad de financiación de la economía española e insistió en que el rescate «no está ni en la imaginación» del Gobierno.
Valor refugio
Tras el Consejo de Ministros, Salgado, que pidió que se valore el impacto de las tensiones «en su justa medida», aseguró que «bastante más de la mitad» del repunte del riesgo país se debe a la bajada de los tipos de interés del bono a 10 años alemán por su papel de valor refugio. Por tanto, «no hay preocupación sobre nuestra capacidad de financiación en los mercados», subrayó.
Además, Salgado aseguró que la prima de riesgo española «en ningún momento estuvo por encima de la italiana» a lo largo de la mañana, y que el fuerte repunte registrado al inicio de la jornada, que llegó a marcar 529 puntos, obedeció básicamente a una «cuestión técnica artificial» y no a razones de mercado, al cambiar el bono español de referencia en la comparación con el alemán.
En la misma línea, la ministra de Economía y Hacienda aseguró que la subida del tipo de interés en la subasta de obligaciones de l jueves hasta el 7% «no está justificada» por los fundamentales de la economía española, y dijo que el coste medio de financiación de España sigue siendo inferior al 4% del PIB, ligeramente por encima de los mínimos históricos.
La mandataria también argumentó que la duración media de la deuda es de 6,7 años, por lo que habría preocupación si se mantuvieran los tipos en el entorno del 7% durante un tiempo similar, algo que descartó, más aún cuando la demanda sigue siendo «significativa».
