Sara Baras llega a La Granja con un espectáculo basado en la Constitución de 1812. ¿Qué vamos a ver sobre el escenario de las Noches Mágicas?
«La Pepa» es un homenaje a la constitución de 1812 en el bicentenario de su aprobación, donde hemos creado un personaje alegórico entrelazado en un guión con datos históricos reales que van contando detalles y destellos del Cádiz de la época, representando estampas de aquellos momentos históricos hasta llegar a hoy mismo. Para ello, hacemos un recorrido por los palos del flamenco que representan lo más típico de Cádiz; hay un artista invitado; José Serrano, que representa al presidente de las Cortes de Cádiz, que hace una farruca preciosa; la música está a cargo de Queco Baldomero, un guitarrista gaditano y con dos colaboraciones que no son en directo para algunas de las transiciones en las que hemos contado con la colaboración del violinista Ara Malikian.
Es un espectaculo muy gaditano, muy alegre, donde la alegría y la esperanza son las protagonistas. Nuestra Pepa no es sólo un símbolo, sino algo que se lleva dentro, que se respira, algo que que trae la mar en ese rincón maravilloso que es Cádiz. Es un espectáculo muy alegre que representa el carácter gaditano. No representamos la faceta política, sino la voz del pueblo.
¿Cómo ha sido el proceso de creación para coreografiar y poner música a algo tan intangible como una Constitución?.
Cuando Teófila Martínez, alcaldesa de Cádiz, y la Diputación de Cádiz nos trasladaron este proyecto, todos pensamos lo mismo «¿cómo se baila una constitución?» y yo me leí la constitución de Cádiz por si me inspiraba algo, pero de repente pensé en otra manera de investigar y de soñar que para mi ha sido un regalo además en un momento especial de mi vida. Entonces estaba embarazada de mi hijo y sin tanto estrés con tanto baile y tanta gira, y pude visitar y recorrer todos los rincones por donde se hizo la historia de la Constitución, y así poder meterme dentro de cada rincón.
Ha sido precioso, porque algunos de estos rincones coincidían con momentos de mi vida, de hecho, la primera reunión de las Cortes de Cádiz se hizo en un edificio que después de los años fue el colegio de la Compañía de María, que es donde yo estudié y donde he vivido mi infancia. La historia es muy importante, pero en mi caso se ha mezclado con cosas muy personales.
También me ha sorprendido que en plena Guerra de la Independencia, con el dolor que había y la depresión de un país, en Cádiz se vivió de una forma muy distinta, de manera muy positiva. Las mujeres, que aunque políticamente no pintaban nada en la época, fueron famosas por su alegría y por encandilar a los franceses con su cante y su baile evitando el encarnizamiento de sus ataques, y eso es algo que me hizo empezar a diseñar un guión desde el punto de vista de la calle, desde el pueblo.
La Pepa es un personaje alegórico que representa la voz del pueblo, y después recreamos a los diputados, a la asamblea constituyente y a todos los que hicieron posible la constitución.
Hemos montado el espectáculo en un local en el centro de Cádiz, y es algo que también nos ha servido para mejorar el espectáculo, ya que pasabamos por el centro histórico y a veces escuchábamos a las personas mayores que conocen historias de sus ancestros, y ha sido precioso y muy enriquecedor, que ha llenado a la obra de fuerza.
Es un espectáculo planteado para un hecho puntual, pero ¿Qué recorrido quiere darle Sara Baras?
Una cosa importante del espectáculo es que no existen uniformes ni banderas, está todo más basado en el sentimiento, la esperanza y las ganas de vivir, más que en poner acento en el relato histórico. La obra se centra en vivir la vida, y como ahora estamos viviendo un momento tan raro, tan extraño y tan feo, es una inyección de energía buena. En marzo empezamos el espectáculo en Cádiz y hemos estado ya en ciudades muy importantes, donde temíamos que el público no entendiera algunos de los detalles, pero es todo lo contrario, porque la energía y el positivismo que desprende se siente en todo tipo de público. Me deja muy tranquila que el público entienda la propuesta y que sobre todo salga con una buena energía después de dos horas, aparcando la tristeza y las preocupaciones que todos tenemos.
Para ello, cuento con un equipazo de artistas, escenógrafos, vestuario, luces, música, que hacen una explosión bestial. La gira está yendo muy bien y después de Segovia, iremos a Perelada, bienal de Sevilla y Bilbao y damos el salto a América, donde actuaremos en Santiago de Chile y Buenos Aires, y terminamos la temporada en París, lo cual es un recorrido importante que permitirá dar a conocer nuestra tierra, lo cual es un orgullo para mi.
Por la cabeza de Sara baras ya pasará algún nuevo proyecto de futuro.
La verdad es que estoy un poco «empepada» (risas) y aún estoy un poco pesada con los detalles del espectáculo, para intentar rizar el rizo, aunque ya está bastante redondo. No sé que será lo próximo, pero La Pepa y haber sido mamá me ocupan ahora mucho tiempo, y seguro que en breve saldrá algo y seguro que también será un espectáculo bonito para soñar y hacer soñar.
