La pantalla gigante situada en la planta superior del establecimiento Taberna del Volapié, al comienzo de la calle Real, ha vuelto a funcionar tras resolver parcialmente el litigio que mantenían los dueños del establecimiento con el Ayuntamiento de la ciudad.
Hace unos días, la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León anulaba, a través de una sentencia, las multas que el Ayuntamiento había impuesto a los dueños de la Taberna por la instalación de la pantalla luminosa en el interior de la primera planta, con vistas a la calle.
El Ayuntamiento entendía que el dueño no había solicitado licencia para su instalación, y que tampoco era ajustada a la normativa urbanística por estar dentro del recinto histórico.
La sentencia, que ho ha sido recurrida por parte del Ayuntamiento segoviano, consideraba que las sanciones de 6.000 euros mensuales que le había impuesto el Ayuntamiento al establecimiento eran excesivas. Además se instaba al establecimiento hostelero a presentar una ‘declaración responsable’ ante el Ayuntamiento para poder instalar la pantalla.
Ahora, una vez que se ha presentado dicha declaración responsable siguiendo los trámites correspondientes, el Ayuntamiento debe estudiar si el objeto de controversia se ajusta a derecho o es legalizable. La pantalla había sido incluso precintada por parte de la Policía Local, atendiendo los decretos de la Alcaldía y posteriormente ordenaba su retirada.
El propio texto judicial del TSJ que ha resuelto el litigo, hacía referencia en este sentido y señalaba que si es legalizable o no la pantalla, se determinará cuando entre en vigor el Plan Especial de Áreas Históricas. En este sentido, el propio TSJ se refiere a la «complejidad del urbanismo de Segovia» y a su «imprecisión» de modo que dice que no se ha acreditado que la pantalla publicitaria no pueda llevarse a cabo en este local.