La economía española se asoma a una frágil recuperación de la mano del crecimiento de las exportaciones y las mejoras en la competitividad de costes, aunque estos progresos no deberían permitir desviarse al Gobierno de su trayectoria de ajuste fiscal y de la plena aplicación de las reformas anunciadas, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que ha revisado al alza sus perspectivas para el país.
En concreto, las nuevas perspectivas económicas de la organización con sede en París prevén que el Producto Interior Bruto (PIB) de España caiga un 1,3% este año, cuatro décimas menos de lo esperado en mayo, mientras que en 2014 la economía nacional crecerá un 0,5%, una décima más de lo contemplado anteriormente. Asimismo, la OCDE prevé que el PIB español crezca a un ritmo del 1% en 2015.
Esta mejora de las expectativas de progresión se traducirá en un moderado alivio del paro, que cerrará 2013 en el 26,4%, frente al 27,3% estimado anteriormente, para mejorar al 26,3% en 2014, sensiblemente inferior al 28% estimado en sus anteriores pronósticos. En 2015 se situaría, según el informe, en el 25,6%.
De este modo, la OCDE establece unas previsiones para España más optimistas que las del FMI, que prevé que en 2014 el PIB crezca solo un 0,2% y que la tasa de desempleo se sitúe en el 26,7%. Por su parte, la previsiones del Gobierno de Mariano Rajoy contemplan una expansión del 0,7% en 2014, mientras que la tasa de desocupados en 2014 sería del 25,9%.
En lo relativo a déficit público, el Club de los países ricos estima que Madrid cerrará el año con un desequilibrio del 6,7%, dos décimas mejor que en su anterior previsión, para situarla en el -6,1% en 2014, tres décimas mejor de lo que había considerado en mayo, y cerrar 2015 con un -5,1%.
De este modo, a pesar de mejorar sus previsiones para el país en este capítulo, la OCDE estima que España inclumpliría los objetivos pactados con Bruselas de cerrar 2013 con un déficit del 6,5% para bajarlo al 5,8% en 2014 y al 4,2% en 2015.
En su análisis de la economía nacional, el organismo destaca que la consolidación de la «débil recuperación» de la economía española se sustenta sobre la mejora de las exportaciones y la cada vez mayor cuota de mercado a nivel global de los productos y servicios españoles, así como en una estabilización de la demanda doméstica, que, sin embargo, continuará a la baja durante el período analizado.
En este sentido, la organización confía en que la recuperación instalada entre las economías europeas y el mayor crecimiento de sus socios comerciales reforzarán la recuperación de PIB español.
«No obstante, la consolidación fiscal y las estrictas condiciones de crédito continuarán lastrando el crecimiento», apunta la OCDE, que reclama al Ejecutivo popular perseverar en el ajuste fiscal, «permitiendo también actuar completamente a los estabillizadores automáticos», e implementar en su totalidad las reformas anunciadas con el fin de «mejorar el entorno económico».
En el caso del mercado laboral, la organización con sede en París recomienda al Gabinete de Rajoy la introducción de nuevas medidas de activación y formación que permitan acrecentar las capacidades de la población y mejorar su movilidad entre sectores en función de las necesidades, así como dar mayor relevancia a la participación de los empresarios en el diseño de los planes formativos.
Ayudas a pymes
Por otro lado, en este último informe el organismo advierte de que, a pesar de los progresos en el saneamiento y reestructuración del sector bancario en España, la financiación «sigue cayendo» y destaca que, aunque la demanda de préstamos es baja, los tipos de interés para nuevas ayudas a pymes «han subido de manera sustancial».
«La demanda es débil, pero los tipos de interés para los nuevos préstamos a pequeñas y medianas compañías han aumentado considerablemente, sugiriendo que las restricciones al suministro de crédito también siguen», añade el informe de la OCDE.
