Un año más, la plaza del Cristo del Mercado luce desde ayer la enhiesta figura del ‘mayo’ con el que el barrio del Cristo del Mercado se engalana para poner el preludio a las fiestas locales que a partir de ahora comienzan a sucederse por toda la provincia. La colocación del mayo reunió a centenares de vecinos del barrio en una jornada (por fin) primaveral caracterizada por la participación popular.
Como en años anteriores, el buen hacer de la grúa que sube el mayo desde el atrio de la ermita del Cristo del Mercado hasta el centro de la plaza facilitó el traslado del tronco de pino procedente del pinar de la zona de ‘La Panera? en El Espinar en una maniobra perfectamente ejecutada por el gruísta. Previamente, se colocó en la parte más alta la tradicional cruz con la bandera nacional que lucirá el ‘mayo’ durante los cuatro meses que permanecerá instalado en la plaza.
La anécdota de la jornada llegó al tratar de introducir el mayo en la oquedad que desde hace años tiene asignada en la plaza, cubierta con una tapa de registro y que los mozos se encargan de limpiar y preparar para la ocasión. El diámetro del tronco en su base era mayor que el del agujero, lo que obligó a los mozos a remedar el antiguo oficio de la gabarrería para rebajar la base a golpe de hacha, lo que se consiguió tras no pocos esfuerzos de los mozos. Finalmente, la instalación quedó completada mientras las dulzainas de la Escuela de Dulzainas del Cristo del Mercado amenizaban la espera.
Una vez finalizada la colocación, los mozos invitaron al público asistente a limonada y bollos, mientras que en las inmediaciones de la parroquia del Cristo, la Cofradía de la Esclavitud del Santo Cristo de la Cruz ofrecía un exquisito arroz con leche con el que contribuyen a la fiesta desde hace años.
