La morosidad de los créditos concedidos por los bancos, cajas y cooperativas a particulares y empresas cayó al 10,67% en septiembre, frente al 10,95% registrado el mes anterior, con lo que se acerca a los niveles de marzo de 2013 (10,4%), según los datos provisionales aportados en el día de ayer por el Banco de España.
Esta tasa incluye el cambio metodológico en la clasificación de los Establecimientos Financieros de Crédito (EFC), que dejaron de ser considerados dentro de la categoría de entidades de crédito.
La cifra total de créditos dudosos descendió en septiembre hasta los 142.822 millones de euros, 3.019 millones de euros menos que el mes anterior. Por el contrario, el crédito global del sector se elevó en 6.922 millones, hasta los 1,339 billones de euros.
De este modo, la morosidad de la banca se vio reducida en 2,94 puntos porcentuales respecto al máximo histórico marcado en diciembre de 2013, cuando se situó en el 13,6%.
Sin incluir los cambios metodológicos, la ratio de morosidad se colocaría en el 10,86%, una cifra inferior al 11,16% registrado el mes anterior. En este caso, el saldo de crédito se elevaría hasta los 1,313 billones.
Pese a todo, las entidades financieras todavía mantienen sus provisiones, aunque las hubiesen reducido ligeramente respecto al mes pasado, hasta los 86.580 millones de euros. En agosto, este ‘colchón’ se situó en 88.301 millones de euros.
El analista de XTB Jaime Díez explicó al respecto que el desapalancamiento crediticio en el sector financiero prosigue de manera paulatina con una nueva caída tanto en los créditos dudosos como en los créditos totales.
“La mejora económica está sirviendo para purgar y cambiar los créditos de peor calidad a otros con mejores perspectivas en el corto y medio plazo”, indicó en una entrevista.
Según este experto, la inercia del descenso en el volumen total de créditos “contrasta con los datos macroeconómicos que celebran una recuperación que parece no llegar a todos los estratos y que explicarían la reticencia tanto de ciudadanos como de entidades para solicitar y conceder nuevos préstamos”.
Por otra parte, subrayó que la parte positiva de esta situación es que la caída de la tasa “será la dinámica de los próximos meses” gracias a las políticas monetarias expansivas del Banco Central Europeo “que han hundido el Euríbor, haciendo el peso de las deudas más ligero y llevadero para empresas y familias”.
“Con estas facilidades, es de prever que los datos de morosidad continúen cayendo ante la bajada de los créditos dudosos y un incremento del volumen de créditos en el medio plazo, cuando la recuperación económica aparque el efecto rebote y pase a ser sólida y tendencial”, afirmó.
Finalmente, Díez destacó que estos datos “son una buena noticia para el sector bancario”, que continúa “sufriendo” con el escaso margen de intereses, pero que reduce el riesgo que supone una elevada tasa de morosidad.
“A pesar de la buena noticia, hay que tener en cuenta que, con una óptica más amplia, los datos continúan siendo muy elevados a nivel histórico y siguen siendo un importante campo de batalla para mantener la viabilidad de algunas entidades cuyas tasas de mora son todavía muy elevadas”, advirtió el experto.
LA CIFRA
10,67% frente al 10,95% registrado el mes de agosto, la morosidad a la banca del noveno mes del año se redujo hasta el 10,67%, gracias a las políticas monetarias expansivas del BCE que han hundido el Euribor.
