El sector minero ya ha elaborado el calendario de movilizaciones que llevará a cabo en los próximos días, hasta el18 de junio, fecha en la que se inicia la votación de las enmiendas a los Presupuestos Generales del Estado en el Senado y en la que se ha convocado una jornada de huelga general en las comarcas, y que pasarán por una concentración nocturna que tendrá lugar el martes tanto en León como en Palencia, así como por la celebración de marchas, el miércoles, desde las comarcas mineras hasta los lugares en los que se encuentran trabajadores encerrados.
Según fuentes sindicales, el martes comenzarán a las 22 horas sendas manifestaciones por las calles de León y Palencia, en las que los profesionales del sector irá ataviados con su funda, su lámpara y su casco. En el caso de la capital leonesa, la protesta comenzará en la Delegación Territorial de la Junta y concluirá frente a la Diputación para acompañar a los seis mineros encerrados.
Un día más tarde, los mineros partirán desde las diferentes cuencas mineras hasta los lugares de encierro de sus compañeros en una marcha que discurrirá, por un lado, desde La Robla a León y, por otro lado, desde Laciana y El Bierzo hasta el pozo Santa Cruz.
En relación a este fin de semana, y coincidiendo con el partido de la Ponferradina en el estadio de ‘El Toralín’, está previsto que un grupo de diez niños hijos de mineros accedan al círculo central del terreno de juego portando una pancarta de apoyo al sector, en la que inicialmente será la única forma de protesta organizada los próximos dos días.
El secretario de Minería de Fitag-UGT, José Manuel Álvarez, recordó a los ciudadanos que «nos obligan a tener que cortar las carreteras», pero insistió en que los mineros son gente «consciente y solidaria con todo el mundo», por lo que ahora ellos quieren también que el resto de ciudadanos «conozcan nuestra problemática». Por su parte, el secretario general de la Federación de Industria, Gonzalo Díez, consideró que hay que «coger impulso» y «forzar más la máquina» ante la «cercana» votación de los PGE, algo ante lo que «no nos vamos a cruzar de brazos», advirtió.
