La Juventus de Turín obtuvo un empate contra el Bayern de Múnich (2-2) con sabor a victoria, ya que los líderes de la Serie A sufrían una desventaja de dos tantos entrada la segunda parte ante uno de los favoritos a hacerse con el título europeo, en la ida de los octavos de final de la Liga de Campeones en un duelo que no defraudó.
Una de las eliminatorias de mayor nivel en octavos se dio cita en Turín, con el actual subcampeón de Europa y el todopoderoso Bayern de Guardiola frente a frente. Las grandes expectativas generadas se plasmaron en el campo con un choque de estilos en el que las oportunidades se sucedieron.
La eliminatoria deparó un inicio fulgurante con ocasiones encadenadas para los dos bandos en un escaso margen de tiempo. No obstante, las internadas locales se difuminaron con el paso de los minutos en favor del Bayern, que saboreó el gol en la primera mitad, acosando la meta defendida por el veterano Gianluigi Buffon.
El tanto que abrió el marcador se hizo esperar pese a mascarse en varios tramos y Müller, que había tenido en sus botas el primero con anterioridad, fue el encargado de aventajar a los alemanes después de una gran combinación colectiva, pocos instantes antes de la entrada a vestuarios.
La superioridad muniquesa hizo difícil creer en la reacción juventina, más aún con el segundo tanto que transformó Robben a los pocos minutos de la segunda mitad, dejando la eliminatoria muy de cara. Pese a que la ‘Juve’ no se encontró cómoda durante gran parte del partido, Dybala aprovechó el primer fallo de los de Guardiola para meterse en el partido y crear el ambiente heroico que solo se da en las grandes citas.
El Bayern se vino abajo ante el pundonor juventino, y Sturaro, entrado en la segunda parte, fue el autor del tanto que puso la igualada, a asistencia de otro de los recién entrados, Álvaro Morata. La balanza pudo decantarse para cualquiera de los dos equipos, pero la eliminatoria y la clasificación a cuartos se decidirá en Alemania.