La Gimnástica Segoviana rompió en la gélida tarde de ayer un par de muros. El primero, el de poder entrar dentro de los cuatro primeros puestos de la clasificación, es una victoria a corto plazo, puesto que el éxito llegará si el equipo azulgrana consigue meterse en puestos de fase de ascenso al finalizar la temporada regular. El segundo muro derribado, que sin duda es más importante, es el del relevo generacional, puesto que en el partido jugado ante el Bembibre, Santi Sedano puso en liza a un once inicial con una media de edad muy inferior a la de anteriores partidos, con buen resultado.
Hacía muchas temporadas que en un encuentro de la Segoviana, en la alineación faltaban a la vez tres futbolistas de la inmensa talla de Chema, Anel y Ricardo. Por ello existía una cierta inquietud acerca del rendimiento que podían ofrecer jugadores como Guille, ubicado en el centro de la defensa, o Manu y Rubén llevando la manija del equipo, aunque de ellos dos se comienzan a tener muy pocas dudas.
Y no se puede decir que el joven equipo de la Segoviana, en el que Roberto era el único que sobrepasaba la treintena, no cumpliera con creces ante un rival en principio exigente como es el Atlético Bembibre, pero que se convirtió en una gaseosa, puesto que solamente se mostró competitivo en los primeros compases de cada período, perdiendo fuerza con el paso de los minutos hasta convertirse en prácticamente inofensivo.
Tras unos primeros compases en los que el conjunto berciano adelantó sus líneas (no todas) presionando la salida del balón azulgrana, poco a poco la Segoviana fue encontrando los espacios en la zona ancha del campo, en la que los locales podían maniobrar con más o menos criterio. Un par de centros peligrosos de Ricar al área visitante, que no encontraron rematador, metieron el miedo en el cuerpo al Bembibre, que intentó refugiarse algo más atrás, pero sin que ello significara que presionara con fuerza a los jugadores azulgranas más creativos.
Y así pasó lo que le pasó, que Dani Calleja robó un balón cerca de la banda izquierda, e inició un contragolpe sin prácticamente oposición. El centrocampista gimnástico esperó al momento justo para ceder a Quique, que entrando por la derecha, cruzó su remate sobre la salida de Ivanildo. Aunque un defensa tocó la pelota. con Calleja al acecho, ésta terminó entrando en la portería visitante.
El tanto aportó mucha confianza al juego de toque de la Segoviana, que llegó a ser brillante en algunos momentos, con Miguel, Calleja y Rubén haciendo desaparecer la pelota en la medular, y con Quique esperando el cambio de juego para encarar a su par en el uno contra uno. En una de esas acciones de mérito, ante de cumplirse la media hora de partido, Dani Calleja llegó hasta la línea de fondo, y su centro al punto de penalti fue rematado por Quique, golpeando en el brazo de un defensor visitante. El árbitro señaló un penalti que parecía evidente, aunque los de Bembibre se quejaron de que, poco antes, una mano similar en el área azulgrana había sido despachada con un “sigan, sigan”.
Dani Calleja borró los fantasmas de pasados lanzamientos desde la pena máxima, marcando un 2-0 que a la postre fue definitivo, pero que en ese momento no hacía sino reflejar en el marcador la superioridad azulgrana sobre un rival que tuvo dos oportunidades para recortar las diferencias antes del descanso. La primera de ellas la estrelló Cubero en el palo tras un gran lanzamiento de falta, anulada la acción siguiente (que acabó en gol) por fuera de juego; en la segunda, Joshua controló un envío en largo dentro del área, pero su remate, colocado pero flojo, fue bien atajado por Pablo.
Tras el paso por los vestuarios, y la más que previsible arenga de Ministro a sus jugadores, puesto que la primera parte del Bembibre había sido bastante floja, salió el conjunto berciano con muchas más ganas a un campo de La Albuera en bastantes mejores condiciones de las esperadas, aunque resbaladizo en algunas zonas. Las dos sustituciones que realizó el técnico visitante en el descanso surtieron efecto, y el equipo viajero pasó a controlar el partido.
Ojo, se dice controlar, que no dominar, porque la Segoviana, aunque cedió la iniciativa en el juego, pero no retrasó sus líneas, apoyándose en su solvencia defensiva, con Alex y Xavi rayando a un nivel extraordinario cerrando a los laterales, y Manu tácticamente impecable, aunque algo menos acertado en las entregas.
Otro remate de falta de Cubero que se marchó fuera, y un par de saques de esquina bien defendidos por la zaga gimnástica, no llegaron siquiera a poner nerviosa a una Segoviana que tuvo a su favor las dos oportunidades más claras de marcar de la segunda parte, con un lanzamiento de Xavi que Ivanildo desvió a córner en una gran intervención, y un segundo remate de Ricar que el portero leonés atajó en una no menos buena acción.
Así, con el Bembibre en un quiero y no puedo (y cuando podía se mostraba absolutamente inocente con sus remates), y la Segoviana defendiendo su renta con mucha comodidad, fueron pasando los minutos, hasta llegar al final de un partido que le reportó tres puntos al conjunto azulgrana, que ya es equipo de play off, y que comienza a poner buena cara a su relevo generacional. Que aún queda camino por recorrer, tanto para lo uno (la fase de ascenso) como para lo otro (el cambio de ciclo), pero las perspectivas son halagüeñas.
