La consejera de Hacienda, Pilar del Olmo, asumió ayer que si la aplicación del ‘céntimo sanitario’ supone una caída en la recaudación de la Junta por consumo de carburantes, se replantearán su implantación. En este sentido, recordó que el observatorio que crearán con el sector de transportistas para analizar la evolución del consumo de hidrocarburos en la Comunidad, tendrá una labor «fundamental».
Aún así, Pilar del Olmo insistió en que según sus estudios, la implantación de este tributo no ha provocado «una bajada enorme» del consumo donde ya se ha puesto en marcha. «En los antecedentes no hay una evidencia que indique que se vaya a producir», dijo.
Del Olmo manifestó que «habrá que ver cómo evoluciona» pero en principio mantendrán el impuesto mientras «persistan las dificultades económicas, salvo que se demostrara que perdemos recaudación», con lo que se podría revocar a través de la ley de acompañamiento de los presupuestos.
La consejera recalcó las ventajas de Castilla y León para repostar por parte de los transportistas, por sus 94.000 kilómetros cuadrados de superficie y porque el gasóleo es más barato que en Francia y en Portugal. Asimismo y en relación al negocio que podrían absorber autonomías limítrofes sin este tributo, explicó que muchas se lo están planteando y si lo deciden «el efecto sobre la Comunidad, quedaría diluido».
Al respecto, trasladó que ha hablado con consejeros de regiones limítrofes y «en función de los recortes en las entregas a cuenta, están pensando seriamente en implantarlo y les interesa mucho a Aragón, Rioja y Cantabria, y quizá a Galicia». Aseveró que de Madrid no tiene noticias y el País Vasco es más complejo, por las competencias de las diputaciones forales.
Bruselas
Por otra parte, dijo que el rechazo de Bruselas a este tributo se conoce desde 2001, cuando se cedió la sanidad, y ahora Europa pide que se corrija, en un proceso pactado con el Gobierno de España. Así, explicó que ese tributo se transformará en un recargo sobre el Impuesto de Hidrocarburos.
