La consejera de Cultura y Turismo de la Junta, Alicia García, mostró ayer su rechazo total al cierre temporal de varios paradores en Castilla y León y anunció que el viernes de la próxima semana se entrevistará con la directora de la empresa, Ángeles Alarcó, para hacerle llegar el malestar del Ejecutivo regional por esta medida.
Alicia García rechazó la propuesta de Paradores de Turismo argumentando que una Comunidad como Castilla y León, que es líder de turismo rural a nivel nacional sumando el 21,7 por ciento de los viajeros y el casi el 18 por ciento de las pernoctaciones, «no se puede permitir el cierre de estos establecimientos, y especialmente de los que están ubicados en el medio rural».
La consejera, que recordó que la empresa tuvo lugar el pasado año unas pérdidas de 77 millones de euros y que para este ejercicio se estiman en algo más de 30 millones, aseguró que comprende que sea necesario llevar a cabo una reestructuración para hacer viable la red de paradores de España, pero insistió en su «rechazo frontal» a la medida.
Aunque la medida podría afectar a los paradores de Benavente y Puebla de Sanabria (Zamora), Cervera (Palencia), Gredos (Ávila), Tordesillas (Valladolid) y Villafranca del Bierzo (León), la consejera aseguró que la Junta no tiene aún ninguna confirmación oficial de estos cierres temporales.
Esa postura contraria coincidió con la expresa por el consejero portavoz, José Antonio de Santiago-Juárez, tras la reunión del consejo de Gobierno. «La Junta de Castilla y León rechaza que se pueda producir un cierre temporal de los paradores durante la temporada baja», manifestó el también consejero de la Presidencia, quien explicó que el plan de la compañía no «gusta» en el Gobierno autonómico, aunque no figure en el plan ningún establecimiento de esta red entre los que prevé cerrar.
Sin embargo, argumentó que los paradores tienen vida en invierno en Castilla y León por el tipo de turismo que se recibe, que no se ajusta a la temporada como tal, motivo por el que se ha pedido una reunión con la titular de esa empresa pública.
El Expediente de Regulación de Empleo (ERE) presentado por la dirección nacional contempla el despido de 70 trabajadores en Castilla y León, el 10,46 por ciento de la plantilla actual, compuesta por 669 personas, y una importante reducción de la jornada de otros 195 empleados, el 29,14 por ciento, la totalidad de los que trabajan en los establecimientos de Gredos (Ávila), Villafranca del Bierzo (León), Cervera de Pisuerga (Palencia), Tordesillas (Valladolid), Benavente y Puebla de Sanabria (Zamora) porque cerrarían cinco meses al año, según informaron desde UGT.
El presidente del Comité de Empresas del Parador de San Marcos de León, Emilio Ferrero, mostró la «oposición frontal» de UGT a este ERE porque aseguró que «no se da ninguna circunstancia» que lo justifique ya que remarcó que la dirección «confunde deliberadamente pérdidas con deuda» y recordó que han convocado dos jornadas de huelga para el 7 y 8 de diciembre, en contra de esta decisión. El sindicalista remarcó que desde UGT consideran que este ERE no responde a unos malos resultados económicos, que además cuestionan, sino que creen que la intención final es avanzar hacia «la privatización de la cadena», lo que señaló que «el ministro (de Turismo, José Manuel Soria) da por hecho».
Por su parte, José Manuel Soria aseguraba el martes que el Gobierno no se plantea «cierres definitivos», aunque si advertía que Paradores Nacionales iría a la suspensión de pagos en caso de no hacer un ERE. Reiteraba que no se está actualmente «planteando cierres definitivos de siete Paradores», tal y como avanzaron los sindicatos, sino «temporales».
«De momento estamos negociando el ERE con los representantes de los trabajadores, con reuniones a lo largo de todos estos días, y la empresa está estudiando el cierre temporal de 7 paradores porque queremos evitar el cierre definitivo», recalcó.
