La consejera de Cultura y Turismo, Alicia García, ha manifestado que no puede ser optimista ante el desenlace de la Fundación del Patrimonio Histórico (FPH) de Castilla y León y ha trasladado su deseo de que las entidades financieras resultantes de la integración de las cajas de la Comunidad u otras nuevas participen económicamente para salvar la institución.
El Patronato de la Fundación, reunido el pasado día 23, aprobó su extinción y acordó abrir un periodo de dos años para cumplir los compromisos adquiridos, entre ellos la ejecución de las actuaciones ya comprometidas, y habilitar nuevas vías de financiación que garanticen su sostenibilidad económica.
La entidad, sin ánimo de lucro, fue constituida en enero de 1997 por las por las seis cajas de ahorro de la Región —Caja España, Caja Duero, Caja de Burgos, Cajacírculo, Caja de Ávila y Caja Segovia— y la Junta con el objetivo de contribuir a la conservación, la restauración y la difusión del patrimonio histórico castellanoleonés.
Sin embargo, según ha lamentado la consejera, su supervivencia tras la fusión de la entidades de ahorros ha quedado comprometida y se ha abierto una solución técnica para conseguir viabilidad y captar nuevos fondos e iniciativas privadas que respalden el «buen hacer» de la FPH.
En declaraciones recogidas por Europa Press, García ha indicado que ya se están buscando nuevas fórmulas de financiación.