La Junta de Castilla y León extenderá a toda la Comunidad en 2016 el proyecto puesto en marcha en Valladolid para detección precoz de cáncer de mama en el medio rural mediante el cual, junto a Diputación y Asociación Española Contra el Cáncer (AEEC), se organizan rutas de transporte desde casi un centenar de municipios para acudir a pruebas preventivas en el Hospital Universitario Río Hortega de la capital vallisoletana.
El consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, aseguró que se dirigirá a todas las diputaciones de la región para trasladar el convenio firmado con la de Valladolid y la AECC con el fin de poner en marcha este programa, que ya se desarrolla en 99 localidades de ocho zonas básicas de salud del Área de Salud Valladolid Oeste.
De hecho, la Estrategia Regional contra el Cáncer en Castilla y León recogía entre sus objetivos la mejora de la calidad y cobertura del Programa de detección precoz del cácer de mama, por lo que la Consejería de Sanidad sigue trabajando en esta línea. La población diana del programa poblacional del cribado del cáncer de mama son mujeres residentes en la Comunidad con edades comprendidas entre los 45 y los 69 años —un intervalo más amplio que el de la cartera de servicios comunes del Sistema Nacional de Salud, que recoge la población de mujeres entre 50 y 69 años—. La prueba de cribado que se utiliza es la mamografía, que, salvo otras indicaciones, se realiza cada dos años.
Este programa está implantado en todas las áreas de salud de Castilla y León y las pruebas se realizan en las unidades mamográficas, que se ubican en los centros de salud, hospitales o servicios territoriales. Actualmente hay 18 unidades mamográficas gestionadas por las Gerencias de Atención Primaria correspondientes. Además, se dispone de una unidad mamográfica móvil para la realización de estas pruebas en las localidades de difícil acceso o alejadas de la unidad mamográfica fija correspondiente.
Con la puesta en marcha de las rutas de transporte, el objetivo es que las mujeres de zonas rurales participen en esta iniciativa, que supuso que en la región se realizaran el pasado año 126.868 mamografías, que concluyeron con el diagnóstico de 314 positivos, un 0,25 por ciento —la tasa por tanto se sitúa en 2,5 casos por cada mil habitantes—. Las mujeres con diagnóstico en cáncer de mama ascienden a 10.623, con una edad media de 63,82 años, por lo que “el programa es útil, efectivo, eficiente”, aseguró Sáez Aguado.
